El semáforo que un día se cansó


El semáforo que un día se cansó es un muy breve cuento infantil, pero no por breve deja de ser muy claro. Es un cuento sobre la permanente transgresión y poco respeto por las reglas de tránsito del escritor argentino Darío Levin.

El semáforo que un día se cansó

El semáforo que un día se cansó - Cuento corto

Una mañana, muy temprano, el semáforo de la esquina de mi casa no quiso trabajar más. Cerró sus ojos, y sus tres colores dejaron de verse.

Entonces los conductores de los autos, camiones y colectivos se detuvieron sin saber qué hacer. ¿Avanzar? ¿Tocar la bocina? ¿Detenerse hasta que aparezca el verde? Y lo mismo les pasó a los padres y los chicos, a los abuelos y los tíos. No sabían si cruzar la calle o esperar que los autos pasaran.

Todo el barrio enloqueció. Nadie sabía qué hacer. Entonces llegó un policía para dirigir el tránsito.

Hacía sonar su silbato y movía las manos para indicarles a los autos que avanzaran o se detuvieran.

Sin embargo, el semáforo seguía sin funcionar.

Luego de varios días, llegó un camión con un nuevo semáforo. Sacaron al viejo semáforo que ya no mostraba sus colores y se lo llevaron. Mi mamá me explicó que lo cambiaron porque el viejo había dejado de funcionar.

Dicen que el semáforo de la esquina de mi casa dejó de funcionar, pero estoy seguro que en realidad se cansó de que nadie lo respetara, que los autos pasaran cuando se ponía rojo, y que los peatones cruzarán cuando no debían. El semáforo se cansó de que nadie le prestara atención.

Fin.

El semáforo que un día se cansó cuento infantil del escritor Darío Levin © Todos los derechos reservados.

Sobre Darío Levin

Darío Levin - Escritor

Darío Ariel Levin nació el 11 de noviembre de 1980, en la Ciudad de Buenos Aires. Es escritor de literatura infantil hace varios años, con cuentos y libros publicados en diversas editoriales.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación con orientación en Educación de la UBA y Técnico Superior en Publicidad. Trabajó en educación no formal durante muchos años, y cuando dejó de hacerlo, necesitó seguir ligado al mundo infantil de alguna forma, por eso comenzó a escribir historias para chicos.

«Con el pasar de los años, mis cuentos empezaron a publicarse en revistas y libros escolares. Y en 2009 se publicó mi primer libro ‘Cuentos de princesas, caballeros y dragones‘, es un libro plagado de relatos con tono de humor y parodia a los cuentos clásicos. Se puede conseguir en cualquier librería. Hoy ya tengo más de una docena de libros publicados.»

En la actualidad, y ligado más al mundo literario, escribe todos los meses en las revistas Maestra de Primer Ciclo y Maestra de Segundo Ciclo, de la Editorial Ediba. Además, varios cuentos de su autoría fueron publicados en sus manuales escolares («Hola, mi libro y yo» y «Soy de…»)

Algunos premios de Darío

Antes de comenzar a escribir para chicos, publiqué algunos textos premiados en distintos concursos.

  • «Esto no es cuento», en Fantasía y Amor, ed. Arlequín de San Telmo.
  • «Colores de agonía» en Antología de lujo 1998, Grupo editor Sur.
  • «De Egipto a Alemania» en Escritura Joven, ed. Milá. (4º premio).
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