Saluchi y gracias

Saluchi y gracias

Saluchi y gracias

Saluchi y gracias. Aprender a leer. Cuentos para niños. Cuentos para pensar.

 

Rosco es un perro salchicha, alérgico a las pulgas, es decir que no puede tolerar pulgas en su cuerpo. Durante la tarde Rosco no había parado de rascarse y sacudirse, al parecer había algo en su cuerpo que le picaba. Se rascaba el lomo, la panza y la oreja buscando donde estaba su malestar.

Al rascarse la oreja, se dio cuenta que ahí estaba su problema, entonces trato de sacarse la pulga cuando repentinamente escucho un grito – ¡Basta por favor!, deja de rascarte que me estas lastimando –

Intrigado por la vocecita aguda Rosco dejo de rascarse paró las orejas y pregunto – ¿Quién eres tu? – Y desde su oreja respondió – No sé que me llamo soy una pulguita bebé y no encuentro a mamá y papá –

Rosco sacudió la cabeza esperando librarse de su malestar y se puso de espaldas rascando su cuello contra el suelo y nuevamente escucho – Por favor señor perro no siga haciendo eso que me lastima –

Rosco trató de contenerse y le habló – Mira pulguita yo soy alérgico a ti y no puedo tenerte – y siguió rascando la oreja. De repente un fuerte llanto se produjo desde la oreja, Rosco abrió los ojos y quedo inmóvil.

– Tranquila pulguita, dejaré de rascarme – dijo Rosco sin mover un pelo, pero ella no dejaba de llorar, el perro preocupado trató de llamar su atención haciendo alguna monería, pero pulguita seguía llorando, de repente, tanto contener la comezón por la alergia se escuchó un – ¡Achuuu! – el cuerpo de Rosco había saltado desde el piso hasta el cielo.

Y una risa se escucho, nuevamente vino el estornudo de Rosco – ¡Achuuu! – con salto y todo y desde la oreja se escuchaba – jijiji – al oír esto Rosco le hablo con cariño- bien amiga pulguita dime donde están tus papás para que te ayude a encontrarlos – , la pulguita más calmada le comento que ella recién vivía hace unas horas y no recordaba bien los lugares, solo sabía que el pelaje donde vivían era blanco negro.

Rosco recordó que aquella mañana se había encontrado con su amigo Bobby el dálmata. Pero que él vivía un poco lejos y al medio del trayecto estaba Colmillos el doberman abusivo. Pese a su miedo y a la alergia decidió seguir camino para llevar a pulguita a casa.

Durante el trayecto el perro por su alergia no dejaba de estornudar, cosa que alegraba a pulguita porque esto la hacía saltar – Deja de reírte de mí – dijo el perro -Yo e stornudo porque tú estas en mi oreja, por lo menos dime salud para desearme que me sienta mejor –

El perro seguía caminando hasta el siguiente – ¡Achuuuu! – con salto y todo y desde la oreja una risa – jijijiji – y después de la risa pulguita le dijo – ¡Saluchi! -. Rosco quedo inmóvil y le pregunto a pulguita – ¿Qué significa eso amiga? – y ella le dijo – Saluchi, es lo que me pediste que diga para que te sientas mejor – a lo que él respondió – Gracias – la pulguita pregunto – ¿Qué significa eso? – Rosco le respondió – Significa que valoro tu preocupación –

De todas formas a Rosco le pareció muy graciosa la palabra y se rió – jojojojo – hasta que nuevamente le vino el estornudo – ¡Achuuuu! – y la pulguita gritó – ¡Saluchi! – y Rosco respondió – Gracias -. Desde ese momento la caminata se dio entre saluchi y gracias siendo grata para los dos nuevos amigos.

De repente apareció el doberman y cuando estaba a punto de atacar a Rosco, la pulguita salto hacia Colmillos haciendo que este no pueda ponerse de pie de tanto escozor, lo que permitió a Rosco pasar sin problemas al temido can.

– Gracias – dijo Rosco – y pulguita dijo – ¿de qué? Si no te dije saluchi -. Rosco sonrió y caminó hasta encontrar a Bobby y dejar a pulguita con sus papás y Bobby le dijo – ¿Escuchaste eso? Alguien dijo gracias en mi oreja – a lo que Rosco dijo – ¿De qué? Si no dije saluchi – y Bobby lo miro extrañado y pregunto – ¿Me hablas a mí?- Rosco negó con la cabeza Bobby le repitió – ¿Escuchaste eso? – Rosco le pregunto – ¿Qué? – Y bobby le respondió – alguien me dijo a la oreja, que te digo gracias por valorar tu preocupación por mí –

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Rosco respondió – Bobby, Bobby creo que debes dejar de comer esas salchichas que te hacen escuchar cosas raras – Subió la mirada a la oreja de Bobby y le guiño el ojo a su amiga pulguita.

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