La Legión 29. Cuentos con valores

La legión 29 es un cuentos de la colección cuentos con valores de la escritora Lydia Giménez Llort sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

Llamaba la atención por la robustez de su cuerpo y aún así su galante porte. Y aunque iba calzado con una simples sandalias y contaba con la mera protección de un pequeño casco y una abollada armadura, el joven soldado Antequera era uno de los miles de legionarios que había logrado ya defender a su país de los más despiadados enemigos y el más cruel de los traidores.

Porque él, como toda la Legión 29, tenía como escudo el orgullo único de pertenecer a un mismo reino, aquel que como ningún otro se extendía más allá del horizonte. Su fuerza para defenderlo era de la misma talla que la inmensidad de su gran reino, que empezaba en la profunda oscuridad de sus mares y acababa allí donde el cielo se confundía con el propio universo. Un paraíso extraordinario, donde millones de hombres y mujeres, obreros y soldados, convivían en grandes territorios de una forma organizada, armónica y pacífica. Todos actuando como una entidad única, dividiéndose las tareas, trabajando colectivamente en pro del bienestar común.

A los escasos tiempos de paz, se le sumaron las constantes sequías que habían dejado a todo su pueblo sin comida. Y de repente, llegó el aviso de torrenciales lluvias. La reina, que había heredado la sabiduría de sus antepasados, se sentía por primera vez débil y minúscula. Así que, fingiendo la fortaleza que su condición le exigía, llamó a los generales de sus tropas para pedirles lo imposible: que movilizaran a todas sus legiones y, siguiendo a la 29, avanzaran en filas con la mochila vacía a cuestas y sin otro sustento que el que se escondía en sus flacas barrigas. Leales, disciplinados y obendientes, los legionarios dejaron sus trabajos en obras de ingeniería, para cruzar por sus propios caminos y puentes hasta adentrarse en tierras desconocidas, allí donde no hubieran osado nunca antes si no fuera por la hambruna.

Cincuenta y cuatro días después, acampados en la mitad de la nada, sin saber muy bien dónde encontrar comida, cuando ya creían agotadas sus fuerzas, vislumbraron por casualidad una casa a la que se accedía por un angosto valle. Decidieron descansar, para recobrar un poco el aliento y las fuerzas que necesitarían para hacer ese último tramo final que pondría fin a su desdicha.

Pero fue aquella misma noche llena de esperanza, cuando el soldado Antequera tuvo una aterradora pesadilla. Soñó que a plena luz del día, cuando salían a un campo abierto después de recorrer el angosto desfiladero, el cielo se cubría y una gran sombra les aplastaba. Y, luego, en breves instantes una espesa neblina enmudecía el llanto agónico de sus gargantas. Decenas, centenares de muertos, unos tras otros, jóvenes y viejos reclutados, todos morían. La legión 29 primero y luego las otras que seguían avanzando en filas mientras, pensando solamente en el hambre de sus familias, desobedecían la orden de retirada. Y así, eran aniquiladas todas, unas tras otras, sin ni siquiera nadie que quedara para volver a casa para contar la muerte heroica de las tropas.

El sueño fue tan real, que el soldado Antequera decidió despertar al General y le dijo: _ Mi General, he tenido un sueño revelador. Tenemos que avanzar por la brecha que da a la casa durante el anochecer si no queremos que los humanos maten sin piedad a todas nuestros soldados hormigas.

Fin

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La legión 29 es un cuentos de la colección cuentos con valores de la escritora Lydia Giménez Llort sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

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