Néstor, el castor. Cuentos educativos

Néstor, el castor. Cuentos educativos

Néstor, el castor. Cuentos educativos

Néstor, el castor. Manuel Peinado Díaz, escritor. Cuentos educativos para niños.

Néstor es un pequeño castor, que vive en el Lago Ontario, en Canadá. Se dedica todo el tiempo a coger ramas de abedul para hacer su casita, en ella se pasa todo el día.

La casa de un castor tiene forma de presa y aprovecha el cauce del rio para establecer su vivienda, pero contra mas grande, más peligro de derrumbarse tiene y sobre todo cuando el margen del rio cambia de recorrido.

Néstor se apresura antes de que llegue el invierno a finalizar su casa y no dispone de tiempo para jugar con sus amiguitos. Astor y Héctor, ellos se pasan todo el día jugando, saltando y pasándoselo fenomenal. Al atardecer se marchan a buscar a Néstor para contarle todas sus aventuras y juegos que han hecho durante el día. Se ríen de el por no ir a explorar el Lago con ellos y sobre todo por estar todo el día construyendo el refugio.

Pasaron los días y el verano llegaba a su fin y Néstor tenía su casita terminada. Se dedico los últimos días calurosos a recoger todo tipo de alimentos (ramitas, cortezas y alguna que otra fruta del bosque). Con la llegada del frio, Astor y Héctor no salían de sus casas, pero de pronto, empezó una noche a llover y llover con tanta fuerza, que el rio se desbordo llevándose a su paso con gran fuerza las casas de los amigos de Néstor.

Estaban mal construidas por no haber dedicado todo el tiempo necesario. Astor y Héctor no sabían qué hacer y solamente podían llorar de tristeza, sin saber qué hacer.

‐ ¿Qué vamos a hacer ahora?

‐ ¿Qué va a ser de nosotros?

‐ ¿Dónde vamos a vivir?

Sus llantos y lamentos recordaban las palabras de Néstor. –Me gustaría jugar con vosotros pero debo terminar mi casita.

‐ Por qué no le haríamos caso a Néstor –Decía Astor.

Era una noche fría y húmeda, tenían hambre y deambulaban de un lado para otro buscando un lugar seco donde pasar la noche.

‐¿Podríamos ir a casa de Néstor? – dijo Héctor

‐ Buena idea, pero te recuerdo Héctor que nos reímos de Néstor por quedarse en casa – Dijo Astor.

Llegaron a la casa de Néstor, llamaron…

Néstor abrió la puerta – Hola chicos, ¿Qué hacéis a estas horas todavía por el rio con la que está cayendo?

-Nuestras casas se derrumbaron y no tenemos donde pasar la noche.‐ Dijo Astor.

Néstor con una sonrisa picarona, les dejo entrar en su casa, dándoles ropa seca y preparando una suculenta cena. Esa misma noche disfrutaron los tres juntos como hacía tiempo que no jugaban, reían todos juntos.

Al día siguiente empezaron a arreglar las casitas de Astor y Héctor.

Lo que nunca olvidaran y sacaron los dos en claro es que sin esfuerzo, tesón, sacrificio, trabajo no se consiguen las cosas. Y por encima de todo supieron lo que es realmente la Amistad. Decidieron pasar todo el Invierno juntos, para cuando llegara la primavera construir las nuevas casitas.

Fin

 

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