Los hombres y la nueva paternidad


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La nueva paternidad

Los hombres y la nueva paternidad.

Sin duda el nuevo rol de la mujer en la actualidad, trajo consecuencias en los roles solidarios. Uno de ellos es el considerado “padre de hoy”.

Esto es, un nuevo modelo que es el que vemos a diario: padres de saco y corbata corriendo para llegar temprano a casa porque “extrañan” a su bebé, fotos de niños de fondo de pantalla en las computadoras de jerárquicos de empresas multinacionales, hombres que asisten al pediatra junto a su mujer hasta los 12 años de los hijos, y tantos otros ejemplos.

El rol activo que asumen desde la noticia misma de la llegada del bebé, su visita al obstetra, su participación en los cursos de pre parto, el presenciar el parto y su rol activo cambiando pañales y despertándose a la noche hace pensar que efectivamente se adaptaron a esta nueva modalidad de paternidad ¡Y muchos lo disfrutan!

Es que estas maneras de participación que podemos definir como más activas, más afectivas y protagonistas de la paternidad cotidianamente favorecen otro vínculo con los hijos.

El darse tiempo a conocerlos, compartir sus gustos, acompañarlos en sus actividades, participar de juegos y aventuras permite una relación más cercana, más amorosa y profunda. Por otro lado hay algunos hombres que no logran adaptarse a ello y entonces llegan a las consultas terapéuticas manifestando diferentes grados de desorientación al sentirse sobre demandados.

Y es que antaño la actividad laboral- económica los dejaba fuera de cuestiones domésticas. Trabajar todo el día, ocuparse de generar el dinero necesario para la estructura armada y pagar cuentas eran las funciones dentro del hogar. Este rol hoy en día está ampliamente compartida por los hombres y mujeres y al llegar a casa se espera que asuma más responsabilidades.

Tal vez ésta sea la causa de desencuentro más frecuente de las parejas hoy. Ellas se quejan, ellos también. Otro de los grandes motivos de consulta es la demanda del hombre hacia la reciente madre, su necesidad en general apresurada de re encontrarse con la mujer que quedó suspendida con la llegada del bebé.

Es esperable que el hombre pueda acompañar a su mujer en este tiempo de simbiosis, como así también que funcione de corte entre ellos al llegar a los 6 meses de vida del bebé.

Es cierto también del hombre se espera mucho en esta época: todas las responsabilidades de siempre, los modelos culturales de producción y proveedor más la paternidad activa y comprometida. Pero sin duda la dificultad llega cuando la pareja se separa y ese padre activo sale al ruedo como hombre en busca de una nueva mujer que lo acompañe.

Por todo lo expuesto son ellos quienes quedan suspendidos en su rol de padre. La culpa, los días repartidos, el menor tiempo disponible hace que la simbiosis se genere esta vez entre padres y niños aún ya no bebés. Son hombres que no cortan el cordón que permita una nueva relación amorosa, que sobre protegen a sus hijos y su vida pasa a girar en torno a ellos.

Del otro lado mujeres también separadas pero adaptadas a tener varias responsabilidades todas importantes, que encuentran la manera de no descuidar ninguna de ellas: trabajan, llevan adelante una casa solas, se ocupan activamente de la crianza de sus hijos pero no hablan sólo de ellos y encuentran tiempo para las nuevas relaciones.

Como vemos los roles cambian, se articulan, se desencuentran. Se trata de lograr un equilibrio teniendo presente que los hijos necesitan como papás, hombres felices.

Lic. Marisa Russomando, psicóloga (MN) 23189 , directora de Espacio La Cigüeña.

Puedes seguir leyendo: Cuentos Clásicos en Encuentos

www.marisarussomando.com.ar

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