Uso de la Z

Poesías sugerida para niños a partir de siete años.  Dicen que zarigüeya zarandeó a zorrillo que husmeaba su nido. Habló con doña zorra que de un zarpazo le pegó en la cabeza. Zorrillo, corrió medio

Buscando explicaciones

Los portales de mis sueños caminan en direcciones opuestas, buscando explicaciones, buscando experiencias. Todos reunidos un día, conversan, riendo, jugando, como en días de tormenta. Encendiendo el fuego en la vieja chimenea chispean los leños

El amigo de mis sueños

Lo creí el amigo de mis sueños, pero no acudieron esas palabras que lo transforman todo, que le dan vida y que trasciende hacia los rincones más escondidos de la aurora. Siempre estuve presente en

Canción

Esa canción tan dulce que abrazó los lirios que en tu balcón estaban. Fue desenredando tu mirada le fue dando brillo, lozanía. Esa música que María Callas cantaba con su voz lírica, electrizando mi seda.

Simplemente

Simplemente, eres un caballero que arribó a mi playa serena y tibia. Simplemente, abrí las puertas y compuertas de esta choza mía. Simplemente, nos miramos, nos fuimos mirando al altar mayor de nuestra espera. Simplemente,

Mi ventana

Al despertar cada día por instantes miro mi ventana. Y sorprendiéndome, mis ojos reflexionan ¡Sí!, hay luz tras los cristales. ¡Cómo mi ventana se ha ensombrecido! hurgo, limpio y pinto mi ventana. Coloco en ella

Compromiso

Seguí sus pasos como si apresuraran mi tranco. Le seguí muchas veces por caminos olvidados del pasado. Siempre dije el amor es lo más bello con su sonido sordo que grietas hace en la tierra.

Mi vidriera

Y el sol llegó, nuevamente, brillando a través de las vidrieras, por instantes, sombras me mostraba que no sabía por qué aparecían. Mi cuerpo se estremecía al ver tal maravilla como el sol abrigaba mi

La vida

La vida me contó un secreto para revelarlo en dos días. El uno, me vio crecer. El otro, me vio morir. Crecí entre rosales y madreselvas entre juncos y enredaderas. Tropezando por cañaverales, obscuros, de

Cruzar al otro lado

Ese ardor que siento que me quema me da vista, me da oído. Ese ardor que siento me inmoviliza, me postra en cama, me pacienta, me nutre. Dándome palmaditas, golpecitos en mi puerta. Ese ardor

Montaña

Subí a la montaña un día de mayo en que el frío y el viento se manifestaban. Los caminos estaban agrietados los árboles entrecruzados, dificultando mi avanzada. (¡Qué largo es mi camino!) Avanzando, ya más

Las calles de mi pueblo

La brisa corretea las nubes y la lluvia cae por las calles de mi pueblo. Un pajarillo aletea asomado a mi ventana despojándose de las aguas que le bañan. Ahí, contemplando, respirando el puro ambiente,

Las dunas

Las dunas se mueven sigilosamente ondeando en tu campo, algo las detiene y con la brisa del viento sobrepasan, ondeando, ondeando. En cada espacio se detienen y alimentan. Recogen lo que es sabio y en

Sombra

Caminas bordeando mi río, cruzando valles, cruzando puentes. Ahí vives, ahí reposas. Caminas por desiertos, habitas en la casa de huéspedes. Te apoyas en mi mesa, observándome me acosas. Cantando expresas tu presencia. Tu lenguaje

Iluminación

Ante dos puertas vi aparecer el cielo claridad serena, presencia divina. Traté de seguirle pero mi caminar se hacía lento. Me quedé absorta, mirando, penetrando hacia la claridad serena. Vi dibujar su rostro devolviéndome la

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