Te regalo un sueño

Programa para motivar a niños a leer y a escribir

TE REGALO UN SUEÑO

Un programa para motivar a niños de habla hispana a leer y a escribir

¡Cómo estimula la música!

Al escucharla nos sentimos libres, soñadores, capaces de emprender cualquier cosa, capaces de cambiar el mundo, de aportar y de abrazar ideas, de regalar sueños…

Con ese sentimiento empezó nuestro programa; con la ilusión de ayudar, de colaborar, de no pasar como seres grises por el mundo. Hay tanto que hacer, somos todos tan necesarios para el bienestar y alegría de la humanidad.

Dentro del ámbito de trabajo que escogimos para desarrollarnos o en el que por azares del destino caímos, hay un campo inmenso para dar.  En nuestras manos están los anhelos, las alegrías y las penas de los niños; en el campo fértil para hacer crecer todo lo que se cultive. No lo dejemos pasar inadvertido. Abramos el corazón y la mente para recibirlos. Y dispongámonos a corresponder a todo aquello que recibimos, a tender la mano a todos los que nos necesitan.

Nosotros hemos escogido el arte de la palabra para esa correspondencia, esa entrega indispensable para vivir en paz con los demás y con nosotros mismos.

Leer, escribir, palabras que parecieran sinónimo de alimentación balanceada para crecer sanos y fuertes. Si bien muchos hombres han muerto sin conocer el alfabeto y han dejado herencia de sabiduría, no se puede negar que para abrirse paso en el mundo actual es necesario saber leer y escribir bien. Pero la lectura es mucho más que eso: “es la fuente de un conocimiento ilimitado de las más conmovedoras experiencias estéticas” (Bruno Bettelheim). Y sí podríamos decir: leer, escribir: alimentación balanceada para crecer sano internamente. Es necesario entender, sin embargo, que saber leer es sinónimo de entender lo que se lee.

El proyecto Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil “Te regalo un sueño” inició sus labores en 1992 con el propósito de compartir las experiencias adquiridas, alrededor de la lectoescritura, durante las dos décadas anteriores. Tiene como propósito enseñar y alentar a los adultos encargados de la educación básica de los niños, a inventar y desarrollar nuevas formas para que los pequeños se interesen por la lectura y la escritura, la comprendan, interpreten y disfruten, Ya que la rígida, árida y equivocada educación tradicional, ha dado como resultado que un alto porcentaje de los que aprenden a leer se conviertan en analfabetas funcionales, que los alfabetizados tengan muchas carencias –especialmente desinterés- y no lleguen a dominar medianamente el lenguaje y la redacción.

¿Cómo empezamos?

Quizá al revés de cómo lo hacen proyectos similares, iniciamos sin densas teorías, sin discursos dogmáticos, apelando a los sentimientos, abriendo corazones, descubriendo el potencial que todos traemos para iniciar algo nuevo, algo diferente.

Lo primero que hicimos fue dar charlas y talleres a grupos de maestros que sorprendentemente se abrieron, escucharon y, con las ideas que les aportamos, empezaron, de inmediato, a innovar actitudes y actividades en el salón de clase.

Como si estuvieran leyendo un poema, los maestros no necesitaron explicación; sintieron y se emocionaron. Eso era lo que esperábamos.

El programa fue creando necesidades. Se fijaron metas concretas. La primera de ellas fue llegar directamente a los individuos. Podríamos decir que el programa, a pesar de sus dimensiones, imparte “clases particulares”.

Estamos seguros de que proyectos e esta índole no funcionan cuando no hay afecto e intercambio de ideas.

De este intercambio de ideas aprendimos que los maestros se sienten débiles en cuanto a la manera de inducir a los niños a expresarse por escrito y a formar lectores -–ellos mismos no lo son- y aceptan  no saber cómo hacerlo. Consideran las lecturas de los libros de texto poco interesantes, repetitivas y sosas. También han confesado que conocen  muy poco de libros  para niños; de no ser algunos títulos de la literatura tradicional, no han tenido acercamiento a la literatura contemporánea.

En consecuencia, la segunda meta concreta fue:

  1. Enseñar al maestro como inducir a los niños a la lectura y a la expresión escrita de un amanera sencilla y amena.
  2. Acercarlos o acercarles la literatura infantil.

Así se introdujo la metodología “lecto-juegos”, fruto de la investigación y la práctica de más de 20 años, de su servidora. Se publicó el libro Cómo motivar a los niños a leer, en el que se incluyen, entre otras actividades, el taller de lectura en el salón de clase, lecto-juegos y su  desarrollo, material literario y una lista de libros selectos para los niños de cinco a 12 años. A la fecha varios cientos de maestros se apoyan en esta técnica.

La tercera meta concreta ha sido el seguimiento al trabajo. Uno de nuestros más grandes empeños es no abandonar a los maestros después que asisten a los cursos y talleres. Procuramos estar en contacto con ellos cada año escolar. La manera más viable ha sido convocar a todos los integrantes del programa, en su mayoría escuelas, a una muestra de cuentos escritos por sus niños, actividad que forma parte de las que proponemos para desarrollar y fortalecer la expresión escrita.

Esta muestra le ha dado fuerza al programa, ya que tanto los niños como los maestros constatan que su trabajo se valora, se toma en cuenta, no va a dar al bote de la basura, como lastimosamente sucede con muchos de los trabajos que con mucho ahínco  hacen maestros y niños. Cada palabra, cada línea que escribe el niño tiene para nosotros un valor incalculable. Y como no, si los niños, sin más pretensiones que las de expresarse, nos deleitan con sus fantasías, inquietudes, alegrías, anhelos…

“Un buen amigo es confianza, decirle secretos y no pelearse entre ellos”, dice Rubén Mario cano, de ocho años.

“La amistad es lo más hermoso. Es como el amor. Y todo lo que tenemos que hacer es abrazarnos, darnos la mano y querernos”. Así lo expresa Verónica Albarrán, de siete años.

“Yo no quisiera que hubieran bombas ni guerras, porque el sol se apagaría, la luna explotaría y Dios lloraría”. Tihui Arau, siete años.

Estas palabras las podemos guardar en el corazón, pero no en la gaveta, por eso decidimos publicar algunas de las creaciones de los niños como muestra de su capacidad de expresión cuando se les motiva, y como un aliciente a todos aquellos que han logrado que los pequeños traten de inventar, crear historias, recrear pensamientos y experiencias… Como ésta de Aurelio Molina Hernández, de Nicaragua.       

El zoológico

Cuando empezamos las clases era un día muy alegre, la maestra nos dijo su nombre, se llamaba Ileana peña. Luego pasaron los días poco a poco. Cuando llegó el segundo semestre la maestra nos dijo que realizaríamos un paseo al zoológico. Todos mis compañeros se pusieron alegres. Llegó el grandioso día de ir al paseo. Nos fuimos en bus. Ibamos cantando, chiflando y riéndonos.

Cuando llegamos al zoológico cada uno agarró por su lado, yo y otro compañero fuimos a ver a los gavilanes, el rey de los zopilotes. Pero luego me entretuve con un chimpancé que estaba vestido de niño y yo creí que verdaderamente era un niño que estaba encerrado y me quedé viendo al chimpancé que me decía ¡hola! Y escuché que me decía:

–Aurelio, Aurelio, hazme un favor, busca a mi mamá y si la encuentras dile que venga a buscarme que estoy muy solo.

Yo me puse muy pálido y nunca volví al zoológico.

Acercamiento a la Literatura Infantil, la expresión escrita de los niños, abrir el dialogo con maestros y con colegas, descubrir nuevos afectos, dar, recibir, ayudar en la formación de la niñez. Todo eso es el programa “Te regalo un sueño”

Promover la lectura, hacer que los niños se interesen, comprendan y gocen de la palabra escrita es muy importante. Pero la relación entre maestros, y entre niños y maestros, es igualmente primordial. ¿Cómo fomentar la lectura si no hay amor por el  trabajo, entrega sin límite a nuestro quehacer, amor a los niños?

¿Cómo entender la importancia de la lectoescritura si no nos abrimos al aprendizaje continuo, a las nuevas tendencias, a las experiencias de otros, al cambio?

Cuarta meta: propiciar en el maestro un cambio radical de actitud frente al grupo. Cuando se trata de la lectura, el programa aconseja inyectarle alegría, informalidad –siempre dentro de la seriedad que el caso amerita- y jugar, jugar con la palabra, con los personajes, con el libro, con los niños.

Crear el interés y la necesidad de la lectura, despertar el deseo de expresarse por escrito, crear, inventar, recrear. Darle sentido e interés a lo que leen y escriben.

Sin embargo, hay que tener mucho cuidado de no confundir “jugar con la palabra” con pura diversión. Coincido con Bettelheim cuando dice: “Si al encontrarse por primera vez con la lectura, y durante los años en que  se le enseña a leer, se da a entender al niño que la lectura no tiene otro objeto que la diversión, el profundo impacto que ello ejerce puede permanecer en su subconsciente, a pesar de todo lo que se le enseñe más tarde, o que él mismo llegue a comprender. No es de extrañar que muchos niños sigan bajo la influencia de semejante punto de vista y que en años posteriores sólo lean caricaturas o material trivial”

Los libros escolares de lectura son inevitablemente didácticos, y por lo general vacíos,  inapropiados y aburridos. No despiertan el interés de los educandos, que son capaces de tener pensamientos inteligentes, claros y profundos desde el momento en que empiezan a leer y a escribir. Ya en 1908 el psicólogo y  pedagogo norteamericano Edmund Burke Huey criticaba los libros de texto y decía: “Los libros escolares de texto, especialmente las cartillas, deberían desaparecer en gran parte, excepto cuando son extractos competentes de la literatura verdadera de la lengua materna, presentados como un conjunto literario, o cuando sean capaces de mostrar las experiencias y pensamientos de los propios niños”.

Para ejemplificar esta tesis expuesta hace 86, escuchemos:

Carlos toca la campana.

El nene está en la cuna.

El perro corre poco.

Corre pronto a la pradera.

La princesa aprende a leer.

Mi primo exprime naranjas.

(Extraído de un libro de texto actual de primer grado. Edad de los educandos: siete años.)

Un capullito calló de un árbol.

Y una noche un gatito lo estuvo acariciando.

Un día de lluvia y viento se abrió el cascarón.

Al otro día todos los gatitos salieron a verlo.

¡Era un gusanito!

(Escrito por la niña mexicana Karla Núñez, de siete años.)

Cualquier programa con miras a formar lectores tiene que auxiliar al maestro con material de lectura apropiado a los intereses y gustos de los lectores. Y qué  mejor que la literatura. La literatura infantil, de calidad, está de acuerdo con el vocabulario del niño, su inteligencia y curiosidad, su comprensión del mundo y sus deseos de imaginar. Despierta su interés y lo hace pensar, lo entretiene y divierte pero le deja huella. Cuando esto sucede, los niños que han rechazado la lectura se apropian de ella gustosos.

La literatura da significado e interés a las palabras; es el mejor vehículo para el proceso formativo de lectores.

Al principio mencioné que PIALI “Te regalo un sueño” empezó al revés. Sin ahondar en la teoría ni reclamar de los maestros grandes conocimientos, abriendo solamente el corazón y haciendo que los maestros inventaran nuevas formas de inducir la lectura y expresión escrita de los niños a partir de nuestra metodología.

Sin embargo el poema,  que en un principio no necesitó explicación, que solamente se quiso, sintió y repitió muchas veces, requiere, ahora sí ser estudiado e investigado.

Estamos entrando a otra etapa. Los maestros continúan trabajando con sus alumnos, inventando y repitiendo “lecto-juegos”, propiciando la expresión escrita y participando en la Muestra de Cuentos Infantiles “Te regalo un sueño”. Pero llegó el momento de profundizar en el estudio del libro, la lectura y la literatura infantil. Hemos iniciado el proceso para desarrollar  un proyecto de publicación de guías para ese fin.

¿Quién forma parte del PIALI “Te regalo un sueño”?

El programa se inició en la ciudad de México y después se extendió a varios estados de la República y otros países de Latinoamérica. En Nicaragua hay una representación legal inscrita en el Ministerio de Gobernación de ese país, en Honduras se creó la Asociación del mismo nombre vinculada al Programa. Así sucesivamente en cada país hay una coordinación nacional que ejerce sus funciones de manera voluntaria.

En Puerto Rico PIALI fue acogido  en Ponce, por la Universidad Católica de Puerto Rico y actualmente la sede internacional está ubicada en Ponce, desde allí se dirige y coordinan las demás actividades. En Ponce contamos con un programa radial MUNDO DE PALABRAS, así como una sala de lectura en el Museo de arte de Ponce.

Martha Sastrías de Porcel

Puedes seguir leyendo: Cuentos infantiles

Fundadora.

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