Derecho a jugar
Para poder ejercer nuestros derechos y los de nuestros niños, primero hay que conocerlos. De la mano de la Asociación Argentina para la Infancia desarrollaremos cada uno de los derechos que asisten a nuestros pequeños. Hoy Derecho a Jugar.

Introducción
La Convención Internacional de los Derechos del Niño fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, marcando un hito histórico fundamental en la defensa de los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes.
El Congreso Argentino ratificó la CDN en septiembre de 1990, instituyéndola como Ley Nacional Nº 23.849 y en agosto de 1994, la Convención Constituyente la incorporó al artículo 75 de la nueva Constitución de la Nación Argentina.
Desde entonces, con la incorporación de la CDN al derecho interno, la Argentina inició la adecuación de su legislación para que esta nueva herramienta jurídica sea también un instrumento eficaz.
El 28 de septiembre de 2005: la Argentina sancionó la nueva Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Nº 26.061), derogando la antigua ley de patronato y respaldando definitivamente, la Convención de los Derechos del Niño, sancionada en 1990 e incorporada a nuestra Constitución en 1994.
Letra viva para volver la mirada sobre la infancia: conocer sus derechos, respetarlos y cumplirlos.
Derecho a jugar
Derecho a jugar y a desarrollar sus capacidades recreativas, esenciales para su mejor desarrollo.
A descansar y a reponer sus energías físicas y mentales.
A practicar deportes como actividad fundamental para el buen desarrollo físico y la incorporación de conductas sociales positivas.
Artículo 31
1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.
2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento.
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Enero 23rd, 2011 at 5:03
México, D. F. a 21 de enero de 2011.
EL DERECHO A JUGAR
SEÑOR DIRECTOR:
El día 19 de enero de 2011, fuimos invitadas por el COLEGIO TEB a dar unas conferencias sobre el tema de Derechos Humanos a los alumnos de primaria y que comprende nuestro programa “Jóvenes por los Derechos Humanos”.
Dado que todos los niños deben tener una infancia feliz y gozar en su propio bien y en bien de la sociedad, se dio la definición de lo que es un derecho humano: es eso que te permite ser, hacer y tener.
Después se les hizo un ejercicio sobre el lema de nuestro Programa del Educador L. Ronald Hubbard en el sentido de que los derechos humanos deben ser una realidad y no quedarse en un sueño idealista: El derecho a la vida, el cual es la fuente de la que emana todos los derechos, y la conferencista les mencionó que si todos los presentes respetamos la vida de los demás, es un derecho real y palpable; pasando a otro: derecho a la no tortura: Los cuerpos no son para ser golpeados ni maltratados y si nosotros queremos que siempre este derecho sea real no debemos permitirnos torturar ni mental ni físicamente a otros y por último, para crear la felicidad en todos los rincones de la tierra con nuestros niños se encuentra el derecho a jugar, actividad que impusa la creatividad y belleza humanas y por ello es tan importante que se haga una realidad.
Gracias.
Atentamente,
Lic. Francis Saucedo Zavala
Directora de Comunicación Social
Scientology México
52 11 40 04
Marzo 1st, 2012 at 16:20
México, D. F. a 1ª de marzo del 2012.
NIÑOS UTILIZADOS EN LAS ARMAS
SEÑOR DIRECTOR:
Existe un artículo fechado el 26 de agosto de 1996, titulado “Repercusiones de los Conflictos Armados en los Niños, preparado por la experta Graca Machel que nombró el 8 de junio de 1994 (Resolución 48/157) , el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Boutros Boutros-Ghali, donde se exponen las vicisitudes y sucesos criminales, sangrientos e injustos en los niños. Este documento encierra un resumen de su historia, digno de ser considerado y estudiado por la humanidad misma, ya que menciona cómo son utilizados los niños para los propios fines de las guerras.
El punto aquí es cómo hacer una realidad la ejecución de las leyes en el tema de los niños. Contamos con leyes fundamentales en México sobre la protección de niñas y niños, pero en esta ocasión citaré un Instrumento Internacional: La Convención sobre los Derechos del Niño que fue adoptada por la Asamblea de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, y en México la ratificó el 21 de septiembre de 1990 (y entró en vigor en nuestro país el 21 de octubre de 1990), donde señala que los Estados deben asegurar que todos los niños y niñas -sin ningún tipo de discriminación- se beneficien de una serie de medidas especiales de protección y asistencia; tengan acceso a servicios como la educación y la atención de la salud; puedan desarrollar plenamente sus personalidades, habilidades y talentos; crezcan en un ambiente de felicidad, amor y comprensión…” (véase: http://www.unicef.org )
Si cada Estado que ratificó ese documento, estudiara y comprendiera los fines de esta Convención y los aplicara en su país, muy difícilmente se utilizarían a los niños, como lo que vemos o leemos en las noticias, para acciones pérfidas (como fuente de ingresos por ser clientes favoritos para consumir o vender drogas); utilizar su cuerpo pequeño y darles pastillas para que, ya sedados, “presten atención a los maestros”, “para que ya no jueguen ni den lata”; para ser un tráfico de ellos y quitarle sus órganos para venderlos.
¿Qué civilización futura nos espera si no tomamos responsabilidad por los niños?… Esta bien el trabajar, el estudiar, el perseguir metas y sueños personales, pero también estimo, que si cada uno de nosotros, invirtiéramos parte de nuestro tiempo en ayudar en nuestras comunidades, religiones y en proyectos viables pro-vida y en donde todos ganamos espiritualmente como personas: o bien, en actividades públicas y como servidores públicos bien entrenados en leyes o instrumentos internacionales para su buena aplicación en el país, nuestros años por venir serían más seguros y más sanos.
Por último, me gustaría compartir una reflexión del Escritor y Humanista L. Ronald Hubbard: “Cuando los niños dejan de ser importantes en una sociedad, esa sociedad perderá el derecho a su futuro.
Atentamente,
Lic. Francis Saucedo Zavala
Directora de Comunicación Social
Scientology México,
Balderas 27, Colonia Centro
Delegación Venustiano Carranza
C. P. 06040, México, D. F.