Las adicciones. Cuando la padece un hijo, la padecemos todos

Tema de la semana: Las Adicciones.

Cuando la padece un hijo, la padecemos todos.

No es fácil aceptar una adicción, ni para quien la padece, ni para sus familiares. Lo que resulta aún más difícil es aceptar que un hijo, nuestro hijo, sea adicto. El cóctel de sensaciones no tiene precisamente un sabor agradable: culpa, vergüenza, dolor, remordimiento, enojo, todos sentimientos negativos y difíciles de digerir por decir de alguna manera.

El hecho de que un chico se drogue o alcoholice no es por nada. Hay mucha agua debajo de ese puente. Si ha llegado a tal circunstancia en su vida, es porque antes han pasado muchas cosas, tal vez desamor, falta de atención, abandono, etc. No se llega a esa instancia sin una carga muy pesada en la mochila de la vida. Esa carga nos compete como padres y mucho. Somos responsables de lo que está ocurriendo.
Como con cualquier problema, el principio de su solución es darse cuenta que existe, no negarlo y luego aceptarlo. Allí empieza realmente el camino hacia la solución.

No es fácil aceptarlo, pero no es difícil darse cuenta. Si realmente prestamos atención a nuestros hijos, estamos al tanto de sus actividades, conocemos a sus amigos, los lugares que frecuentan, seguramente no tendremos sorpresas. Si, en el camino de acompañar a nuestros hijos adolescentes o jóvenes vemos algo que nos perturba o nos preocupa, debemos intervenir, averiguar. No digo perseguir, pero sí estar alertas, eso también es amor.

¿Qué ocurre cuando el problema ya está instalado? ¿Cómo hacemos para salir de él, para sacar a nuestro hijo del flagelo de la droga o el alcohol?

Ya dijimos que lo primero es aceptar que el problema existe, que hay que hacer algo para solucionarlo. Es fundamental trabajar en familia para que este problema (o cualquier otro) se pueda superar.

Afortunadamente no estamos solos. Hay muchas instituciones especializadas que nos pueden ayudar. Hay cosas que no se pueden hacer solos, para las que realmente hace falta solicitar la ayuda de gente especializada en la materia.

Para aquellos padres que estén en esta situación y para todos, porque hay cosas que hay que saber, comparto con Uds. esta información de SEDRONAR (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico)

¿Cómo abordamos el problema?

Un proceso de rehabilitación por consumo de drogas, comienza siempre a partir de una consulta, de un pedido de ayuda. Esta puede ser impulsada directamente por la persona afectada o a través de un familiar o amigo.

Esta iniciativa resulta el primer gran paso, ya que representa el primer eslabón en la cadena de acciones tendientes a posibilitar y facilitar el inicio de un tratamiento de rehabilitación de la persona afectada por esta problemática.

La SEDRONAR, desde la Dirección Nacional de Asistencia, pone a disposición del público en general distintas vías de acceso directo a una consulta de orientación. Esta puede ser telefónica, a través de una llamada gratuita, anónima y confidencial al servicio 0800 de Orientación Telefónica, personalizada (el interesado o familiar) a través del Centro de Consultas y Orientación (CEDECOR), o a través de grupos de orientación a familiares y amigos, que funcionan en la sede de SEDRONAR (Sarmiento 546 PB – Ciudad de Buenos Aires).

La Dirección Nacional de Asistencia también ha desarrollado diversos programas tendientes a facilitar el tránsito del paciente por las diferentes etapas de asistencia, tratamiento, rehabilitación y reinserción.

Servicio de Orientación Telefónica (0800 222 1133)

Grupos de orientación a familiares y amigos.

Los familiares y amigos de personas consumidoras de drogas se encuentran frente a un problema para el cual, muchas veces, no encuentran respuesta. Estas personas necesitan ser acompañadas, orientadas, contenidas, informadas y derivadas al tratamiento que corresponda. La metodología grupal ofrece gran riqueza operativa:

• Confrontación de la visión particular de los conflictos, modos de funcionamiento familiar, miedos, valores y prejuicios puestos en juego en la situación.
• Aparición de modos alternativos de visualizar, entender y actuar ante el problema.
• Alivio frente a la culpa y la vergüenza que genera en los padres la percepción del consumo de sus hijos.
La derivación a estos grupos de orientación se da a través de las distintas áreas de trabajo de la SEDRONAR: Servicio Telefónico de Orientación en Adicciones, CEDECOR, equipo de prevención, publicidad institucional, etc.

Metodología de trabajo.

• Grupos abiertos y gratuitos
• Frecuencia semanal.
• Duración de entre una hora y media y dos horas aproximadamente.
• Con turno preestablecido.
• Continuidad sin límite predeterminado.
• Dos profesionales por grupo (coordinador y co-coordinador)

Días y horarios de atención.

Las actividades se desarrollan en la sede de la SEDRONAR (Sarmiento 546, Ciudad de Bs. As.).

Lunes: 10:00 y 15.30 hs.
Martes: 9.00 hs y 13:30 hs.
Miércoles: 11.00 hs
Jueves: 13.30 hs

Para concurrir es necesario solicitar un turno al 4320-1200 Int. 1323, de lunes a viernes de 12:00 a 16:00 hs.

Centro de Consultas y Orientación (CEDECOR)

EL CEDECOR atiende al público en general de lunes a viernes, de 9 a 17 hs, en la sede de SEDRONAR (Sarmiento 559 1º piso – Ciudad de Bs. As.), previa solicitud de turno. Los mismos pueden ser acordados telefónicamente al (011) 4393-4513/4538 int. 112 o 133, dentro del mismo horario de funcionamiento del CEDECOR.

En el Centro de Consultas y Orientación se atiende a todas las personas que necesitan asesoramiento acerca de la problemática. Familiares, amigos, allegados o el mismo interesado pueden concurrir para recibir información o involucrarse en un tratamiento especializado. Los profesionales del CEDECOR brindarán una atención personalizada, evaluarán la situación, y recomendarán luego de diferentes entrevistas el procedimiento o tratamiento mas adecuado para resolver el problema,

Consultas o información:

[email protected]

Como vemos no estamos solos. De todas maneras, debemos saber que lo más importante es el apoyo familiar, la ayuda dentro de las cuatro paredes de casa. Si para cada paso que nuestros hijos dan, es importante que estemos allí, cuánto más si se trata de ayudarlos a salir de algo que les está haciendo tanto daño.

Cuando ocurren estas cosas, la culpa ocupa un lugar muy importante y más allá de ponernos a pensar en qué responsabilidad tenemos, debemos correr la culpa de lugar y darle espacio a la comprensión, la escucha y contención. Sin ellos, será muy difícil el camino de salida.
La rehabilitación de una persona con adicción involucra a todo el entorno. No se ha llegado solo a esa instancia y solo es difícil salir.

Nuestros hijos nos necesitan siempre, tengan la edad que tengan, estén felices o tristes, sanos o enfermos y allí debemos estar.

No hay mal que no cure el amor. El camino de la recuperación de una persona adicta, no es fácil, pero si se transita de la mano de quien nos ama, sin duda será más llevadero y llegaremos a mejor puerto.
Si esto le está pasando a nuestro hijo, también nos pasa a nosotros. Es fundamental la presencia de los padres y con ella su comprensión y apoyo.

Si pedimos ayuda a los profesionales indicados y a ello le sumamos nuestra ayuda amorosa, será sin duda como extender nuestra mano para sacar a quienes más amamos de una situación por demás difícil.
Intentemos prevenir primero, estar atentos, no dejar que el problema se instale; pero si ya lo ha hecho no lo neguemos y pongamos todo nuestro amor en sacar de las sombras a quien amamos y devolverle la luz, la paz y la salud.

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