A veces duele la oscuridad

OSCURIDAD

A veces duele la oscuridad es una de las poesías de la colección poesías sonre persona ciegas de Julio Casati sugerido para jóvenes y adultos.

Un nuevo amanecer comienza,
lo percibo por variados sonidos
que a través de la pequeña ventana del cuarto
se filtran…
Llegan a mis oídos como brisa,
como hermosas melodías, como el comienzo
de una bella canción…
Un nuevo día está por comenzar,
y mi mente despierta a esa imaginación
que también se había entregado al sueño.
La necesito…sin ella me siento desnudo,
sin ella, mi ceguera seria aún más profunda y…
más incierta.
Ella, junto con mis manos,
son la guía que permite a este cuerpo dar los pasos,
encontrar, diría, el destino de cada día.
Me falta la luz, me acompaña las tinieblas,
pero eso no importa,
porque siento el aire sobre mi rostro.
Ese rostro, perdido en los tiempos.
Siento la tibieza del sol,
y tengo además,
la suerte de comprender el lenguaje de los pájaros
que vienen a mi encuentro.
Nada importa,
porque en unos instantes sentiré que se abre la puerta
y unas manos generosas recorrerán mi cuerpo,
y las sentiré en mi alma.
Manos suaves, queribles y necesarias,
invalorables y perpetuas.
Hoy saldré nuevamente
a conquistar la calle,
a mostrarle, a decirle a este mundo
que aquí estoy para enfrentarlo.
Cara a cara, mejilla a mejilla, de pie,
como esos árboles centenarios
que echan raíces eternas.
Hoy saldré nuevamente a conquistar corazones,
para abrirlos, para tomarlos,
porque el silencio de mis ojos,
no impedirán jamás que sienta
esa palabra llamada afecto.
Porque la llevo adentro, muy adentro
y junto a esas manos compasivas,
volveré a insistir un día mas,
hasta que mis viejos oídos
puedan volver a escuchar la palabra…
¡Te quiero!

Fin

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