Globito travieso

niña y globo

Para Leyla María, mi hija

Leyla María
llora sin consuelo,
¡su globo, su globito….,
escapó hacia el cielo!

Eolo, ¡travieso!,
sopló un viento juguetón
y de sus dedos, el globo,
escapó sin solución.

Desde la rama de un árbol
un mirlo lo contempla
y, deseoso de ayudar,
con decisión muy alto vuela.

En un “pispás”, el mirlo,
alcanza las nubes
y al globo atrapa:
– ¡¡Más no subes!!

La niña, ensimismada,
contempla la escena
y, en su cara, se dibuja
una sonrisa plena.

En vuelo tranquilo
y con el globo en el pico,
hasta el suelo llega
en un momentito.

La felicidad está de vuelta
y el abuelo que lo contempla,
al mirlo regala
un caramelo de menta.

Fin

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