Carta a mi sobrino por nacer

bebe en útero materno

Carta a mi sobrino por nacer

Hola loquito. No, no, no, nada de cargadas, perdón. Hola Lorenzo. Me imagino que estarás ansioso por salir, ¿no?

Bueno, no te apures que todo a su debido tiempo llega y ya te queda poquito. Verás que acá vas extrañar el útero. Te lo digo por experiencia. Yo, de vez en cuando lo sigo extrañando y eso que llevo treinta y tres años humanos acá y la verdad es que uno nunca deja de preguntarse qué será de aquel lugar que lo vio salir a uno… siempre se añora el regreso a casa.

Antes que nada, personalmente, te quiero felicitar en nombre de los que te estamos esperando. Nosotros también fuimos espermatozoides y sabemos lo difícil que es llegar a la primera posta, triunfaste entre millones de competidores, por eso, nunca lo olvides, tu llegada será triunfal.

Estamos felices por vos.

Otra cosa. Tal vez ya nos conocemos de antes pero igual siempre es bien visto tener buenos modales y, además, puede que ya no seamos los mismos de antes así que me presento. Me llamo Daniel, en esta vida voy a ser tú tío porque soy hermano de tú papá. Espero que me trates bien, porque es la primera vez que voy a ser tío y hace mucho que no me junto ni juego con niños.

Pero teneme paciencia, porque estoy dispuesto a jugar con tus reglas y crecer con tus enseñanzas. A cambio te ofrezco información confidencial de tus papis.

Esta carta es maumenos como vos. Tiene siete meses y pico escribiéndose. Es como te dije, soy un tío virgen y voy anotando de una o dos palabras que me van saliendo cuando me siento en la compu a ver tus fotos. Te soy sincero, las ecos serán un gran adelanto pero no te favorecen mucho de cara. Pero estoy seguro que los años te van a sentar bien. En el fondo, la genética es buena.

Te cuento que tú mamá está muy emocionada con vos, ya te anotó en inglés, guitarra y pileta; además te hace una eco dos veces a la semana para ver cómo te portas, que no te falte nada y esas cosas, pero tú viejo anda asustado. No sé si es por lo que gasta tu mamá en cositas y juguetitos para tú habitación o porque está recordando todas los líos que se mandó y ahora tiene miedo de que vos se las hagas a él… Seguro que esta experiencia lo va a acercar mucho a su papá. El tiempo dirá. Yo, sólo te deseo que no te anoten en catequesis, es lo único que te puede perjudicar la madurez, después de eso, todo el resto es llevable.

De la familia de tu vieja, la verdad es que los conozco poco, pero se nota que son buena gente, menos ese tal Lucas (tu otro tío) que siempre habla de un asado pero no aparece nunca.

Yo también soy primogénito como vos. ¿Qué loco, no? ¿Cuántas cosas tendremos en común?

Te digo que al principio está bueno ser el primero pero después te la debo… Ahora me cae la ficha de porque los últimos serán los primeros pero ya hablaremos de esto más adelante, no te quiero aburrir, sé que vivimos tiempos muy rápidos y tenemos que dirigir bien nuestras acciones porque después no hay tú tía, así que voy al acné de esta carta: Tu llegada es tu primer triunfo, Lorenzo, y es el éxito de la vida. Sos la creación perfecta de tus padres. Sé siempre agradecido con ellos y honralos amando la vida que te dieron.

Te amamos.

PD. Si tenes un tiempito tirame un mensajito contándome cómo estás o cuándo llegás o si ya sabes qué querés hacer cuando seas grande (en el mercado laboral se necesitan personas que amen lo que hacen, sea lo que sea), tú mami tiene WhatsApp. “Abzo.”

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Fin

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