Güirá Oga. Referente nacional en rescate y recría de fauna silvestre en Misiones

Misiones, Argentina

Güirá Oga: referente nacional en rescate y recría de fauna silvestre en Misiones. Conciencia ambiental

Se trata del centro ubicado dentro una reserva que limita con el Parque Nacional Iguazú es conocido como la “casa de los pájaros”. En la actualidad se posiciona en el país como un sitio de alto valor ambiental y gran atractivo turístico. “Aquí se protegen a especies en extinción, se cura a aquellos animales que llegan lastimados y después se intenta volver a reinsertarlos nuevamente en sus ambientes naturales”, explicó Marcelo Quirelli.

El Centro Güirá Oga (Puerto Iguazú, Misiones), conocido como la “Casa de los Pájaros”, es un lugar de de alto valor ambiental y gran atractivo turístico. Fue creado en 1997 como un proyecto para la recuperación de aves rapaces, pero en la actualidad se posiciona como un referente nacional y regional en rescate, rehabilitación, y recría de especies de fauna silvestre autóctona.

El Centro fue construido estratégicamente dentro de una reserva de 19 hectáreas, que limita con el Parque Provincial Iguazú y hace de amortiguación con la ciudad de Iguazú.

La propiedad pertenece al gobierno de Misiones, y por medio de un convenio cedieron el co-manejo del Centro a la Fundación Natural Félix de Azara. De esta manera, para su desarrollo cuentan con un fuerte apoyo del Ministerio de Ecología y Turismo, profesionales y algunas empresas privadas.

Sus fundadores, el matrimonio de Jorge Anfuso y Silvia Elsegood -especialistas en la rehabilitación de aves rapaces- viven y les dedican todas sus atenciones a los huéspedes que están en cautiverio y también a realizar mejoras permanentes al lugar.

“Los directores técnicos del Centro son Jorge y Silvia, y después hay un staff de 22 personas que trabajan en el lugar, en el cuidado de los animales y guía de los visitantes”, explicó a Valor Ambiental el director de Relaciones Institucionales de la Fundación Natural Félix de Azara, Marcelo Quirelli.
Cuentan con un equipo de profesionales veterinarios, biólogos y técnicos en distintas especialidades.

“Aquí se protegen, se cura a aquellos animales que llegan lastimados y después se intenta volver a reinsertarlos nuevamente en sus ambientes naturales”, explicó Quirelli.

“En este lugar, un animal herido puede obtener un rápido diagnóstico y tratamiento, un ejemplar de una especie en peligro de extinción puede salvar su vida y aportar a la subsistencia de la especie en su conjunto”, agregó.
El proyecto de la fundación está destinado a la investigación y conservación de la selva misionera y su biodiversidad. Pero sin dudas, uno de sus principales atractivos es el rol que decidieron desempeñan los fundadores de Güirá Oga con el centro para la educación ambiental, concienciación y divulgación del peligro de extinción que corren las especies con la destrucción de la Selva Paranaense.

“Al Centro ingresan personas de la provincia de Misiones, del país y de distintas partes del mundo. En enero pasado recibimos a 3.000 visitantes y el 50% realizó el recorrido con el guía, de manera que toda la información que se da por medio de los guías es fundamental”, recalcó el coordinador.
En este sentido, Quirelli destacó también el aporte del Centro Güirá Oga para el turismo de Iguazú. “Aquí se pueden conocer las especies de la selva, que llegaron porque se encontraban con algún grado de amenaza, que aparecían accidentadas o en manos particulares, zoológicos o colecciones privadas sin un adecuado manejo y sin posibilidades de dejar descendencia”, relató el coordinador.

Águilas y halcones, su especialidad

El principal circuito que recorren las visitas es donde se encuentran alojadas las aves rapaces, ejemplares únicas de la naturaleza. Las águilas y halcones en la actualidad son víctimas de la negligencia humana, y Güirá Oga se creó originalmente pensando en la recuperación de estas especies.

“En la actualidad hay varias que aún están recuperándose de las heridas recibidas y el Centro dispone de un sector especial de entrenamiento de las águilas para que sus músculos no pierdan elasticidad”, indicó el coordinador.

Por su parte, Marcelo Cavicchia, responsable del manejo de área, expresó que “se intenta recuperar a estas aves, siempre con el objetivo de volverlas a su ambiente natural”.

Al momento de la visita, en el sector se encontraban ejemplares de rapaces misioneras y de otras provincias que llegaron con diversos problemas, “todos causados por la mano del hombre”, dijo Cavicchia.

Explicó que “lamentablemente, el 80% de los ejemplares que llegan al Centro, no se pueden volver a introducir por las incapacidades que presentan después del daño, ya que podrán sobrevivir por sus propios medios, y de otro modo morirían de conservarlas con nosotros”.

Entre las rapaces que no pertenecen a Misiones, en el recinto había dos águilas coronadas: un águila que fue incautada en un departamento en Buenos Aires, donde la tenían como mascota, y el águila solitaria, que llegó proveniente de Salta también por una incautación de GN.

En tanto, entre las locales se encontraban un águila crestada negra y una viuda, dos especies que están en peligro de extinción, muy amenazadas. “La selva día a día es más chica, por el avance de la deforestación, y estas aves se ven directamente afectadas por la destrucción de su ambiente natural”, concluyó Cavicchia.

*Harpías: la reina alada indiscutida es la harpía, la rapaz más fuerte y poderosa del mundo. Junto a ella, otras águilas menores pero muy poderosas, como el águila crestada real, la crestada negra, el águila viuda o patera y el águila monera y conforman junto a otras rapaces el grupo más numeroso de las especies incluidas en el proyecto.

*Halcones: tienen un recinto con un diseño único en Sudamérica- “Es un recinto especial para el halcón peregrino, el más veloz del mundo. Para lograr su instalación, fue un trabajo complejo”.

Proyecto en expansión

Las instalaciones cuentan con un área de Cuarentena en donde ubica a algunas de las especies o individuos en proceso de recuperación para luego proceder a su reintroducción en la selva. “En este lugar no pueden ingresar los visitantes, ya que se evita al máximo el contacto de las especies con el ser humano”, indicó Quirelli.

Después está el sector de Nutrición, donde se prepara la dieta especial de cada uno de los huéspedes, y el Bioterio, laboratorio de incubación con cámaras de cría de codornices y ratones para alimento de rapaces, que tampoco está abierto al público y es una de las tantas instalaciones que conforman el centro. Finalmente, cuentan con un área de Mantenimiento y las viviendas de Jorge y Silvia y los voluntarios.

“Güirá Oga reabrió sus puertas totalmente renovada a mediados de 2007. Esto se dio a partir del convenio firmado con el Ministerio de Ecología de la provincia y la Fundación Natural Félix de Azara en 2006, donde todo nuevamente tomó otro impulso, se inició la construcción de las obras para la remodelación de los recintos, se incluyó el sector del laboratorio, un centro de interpretación, se arreglaron los senderos, se adecuaron las jaulas a la necesidad de cada especie”, recordó Quirelli.

“Después de un año y medio de trabajo se abrió el Centro completamente renovado, pero sin afectar el entorno natural”, aclaró Quirelli.

A futuro se prevé la construcción de un hospital, un importante área de recepción para fines educativos (560 metros cuadrados cubiertos), senderos interpretativos autoguiados, recintos para albergar exclusivamente aves que podrán ser observadas por los visitantes (ya que el área visitada actualmente quedará cerrada al público), se construirá una vivienda con todas las comodidades destinada a voluntarios y pasantes, una nueva sala de atención al turista y un sendero guiado para observación de fauna silvestre.

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Fuente: misionesonline.net

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