El abuelo

tomeguines

El abuelo es uno de los cuentos cortos sobre la muerte de la escritora Olga Lidia Martínez sugerido para niños a partir de diez años.

Cada mañana, Carlos corre hacia la escuela. La guardarraya se le antoja ligera. Atraviesa el río y corta camino por lo más agreste de la loma. Se detiene en casa del abuelo, quien lo recibe con el jarro tibio de café con leche, y la merienda preparada.

Al niño le encanta la merienda del abuelo. Siempre le pone un poco de miel al boniato y le deja caer algunos chicharrones, ¡una delicia! Cuando termina el desayuno, lo abraza y sale como una flecha. Llega retrasado. La maestra lo mira de soslayo reprendiéndole de nuevo. En cuanto la campana anuncia el fin de las clases, no se entretiene.

Toma un camino abrupto, pero más corto, y regresa. Le tumba unos aguacates al abuelo. Comparte con él lo aprendido en la escuela y ríe a carcajadas cuando lo descubre hablando solo. El viejo sonríe, recoge algunos frutos, y más tarde disfrutan de una limonada. El niño lo mira y piensa en la vejez. No entiende de la muerte.

Hace unos días, el gato barcino murió por viejo y Princesa, la yegua negra, la más achacosa de todas, enfermó. Todos dicen que le queda poco. «¿Morirás, abue?», le pregunta a menudo y él siempre le responde «No te inquietes, hijo, cuando ya no esté, búscame en el trinar de las aves. Mi nido es tu corazón. ¿Ves los tomeguines? Como ellos volaré, hijito, volaré».

Hoy, el abuelo dejó el boniato sobre el fogón, cosa extraña. ¿Habrá ido por agua al pozo? Quizás fue a revisar la yegua o se entretuvo en los corrales. No lo encontró. Carlos volvió a llegar tarde a la escuela, pero esta vez su pensamiento está en la finca con el abuelo.

Entonces recuerda que por la premura, no revisó en la terraza. «¡Abuelo no me haría eso, no sería capaz de dejarme sin mi café con leche!» «¡Quiero salir, maestra! Por favor, quiero saber de mi abuelo». Salta por la ventana. Apenas se le ven los pies. El canto de las aves retumba en sus oídos. La hierba húmeda le corta el paso. Suda.

Su corazón late aprisa. Ya falta poco. Sin precaución atraviesa el río. Empapado, sube la loma. Tira el jolongo y grita: «¡Abueloooo!» No hay repuesta. Va directo a la terraza y allí lo ve, dormido en el viejo sillón de la abuela.

Su Abue está ahí. Se acerca y lo besa. Retira de las manos el jarrito de café que se le ha virado encima. Limpia su ropa manchada y corre por toda la casa mientras repite: «¡Tienes que ver esto, abuelo! ¡Tienes que verlo!» La casa se inundó de tomeguines.

Fin

El abuelo es uno de los cuentos cortos sobre la muerte de la escritora Olga Lidia Martínez sugerido para niños a partir de diez años.

[Inédito] Nota del autor:

1. Boniato en Cuba. En otras regiones: batata, chaco, papa dulce o camote.

2. Aguacate en Cuba. En otras regiones: palta, cura, avocado o abacate.

3. Tomeguín: Ave silvestre de Cuba. Tomado de la Antología de Cuentos Infantiles ¿Buscas un cuento…?

ISBN: 978-959-218-384-1 Todos los derechos Reservados

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