Mi gran, único y verdadero gran amor

Mi gran, único y verdadero gran amor. Elvis Eberth Huanca Machaca, escritor peruano. Cuentos de amor.

Existió un día, en el que yo era muy feliz, un día en que todo lo que veía era hermoso, un día en que alguien muy importante para mí estaba a mi lado. Una vez, no estuve tan solo como lo estoy ahora. Una vez, alguien estuvo a mi lado, en todos aquellos momentos en que pensaba que la vida me aplastaba.

Existió un día en que alguien caminó a mi lado, alguien a quien pude sonreírle y soñar con una vida feliz junto a ella. Pero un día, perdí a esa persona que hacia mis días tan especiales. Aquella tristeza que sentía fue tan grande que no me dejaba ser feliz, así que decidí regresar por el mismo camino que ya había recorrido, quería, encontrar a esa persona que fue tan especial para mí. Pero por más que caminé, nunca logré encontrarla y ya con el tiempo he olvidado cómo se llamaba.

Quisiera al menos, recordar cómo se llamaba, aquella persona que fue tan importante para mí, quisiera ponerle un nombre a aquellos recuerdos que no hacen más que lastimarme. Pero por más que lo intento su nombre se ha borrado de mi corazón. El recuerdo de aquella persona, no hace más que lastimarme, fue una perdida terrible y muy dolorosa, lo que perdí fue tan importante para mí, que con solo intentar recordarla, siento un terrible dolor dentro de mí.

Es tanto el dolor, que aún sigo buscando aquello que un día perdí. Todos los días son iguales, el mismo sol, la misma lluvia, el mismo frió de invierno, pero, pero hay algo que lo hace muy distinto y diferente, y es que esa persona que hacia mis días tan especiales ya no está más a mi lado. Quisiera verte, saber cómo te llamas, sentir tu aroma tan cerca de mí y tocar tu hermoso rostro, y quizás escuchar y sentir lo cálido de tu voz.

Por favor, si estás ahí, dime ¿Cómo te llamas? Un día soñé con tu voz llamándome, y eso me hizo sentir que pronto llegaría a donde tú estás. A donde tú te escondes, a donde tú me esperas. Caminando por las sombras de ese desierto que nunca acaba, intento huir de aquellos recuerdos tan distantes y tristes, que no hacen más que lastimarme.

Pero aún, a pesar de todo ese dolor que siento, quiero al menos verte una vez más en mi vida, se que está mal, pero con verte desde lejos y sentir tu respiración, me conformo. Un día encontré a muchas personas, eran tantas como la arena del desierto, yo me puse muy feliz pensando que quizás ahí estarías tú, ya que tu eres la persona que fue tan especial para mí, la persona a la que ando buscando.

Quise llamarte por tu nombre, pero recordé que ese recuerdo se ha borrado de mí. Pero, pronto me di cuenta que todas esas personas no estaban completas, ellas como yo, habían perdido algo, algo muy importante, por lo que no estaban completas, todas esas personas andaban buscando a la persona que un día amaron, eso que las hacia tan especiales.

Ninguna de esas personas tenía sombra, eran personas sin sombras y por esa razón no estaban completas. Yo lo sé, porque soy como ellos, aquello que me hacia tan especial y único no está junto a mí. Si estuvieras aquí a mi lado, incluso lo más profundo de mi alma se sentiría muy feliz.

Todas las personas queremos a alguien, pero hay algo que nos hace tan especiales, y únicos, que tarde o temprano terminamos perdiéndola. El desierto era tan largo que terminé perdiéndome en aquel profundo camino. Y cuando me empecé a rendir y creer que nunca encontraría lo que tanto ando buscando, alguien empezó a hablarme, era una suave voz que salía dentro de mí – esa voz, esa voz – me parece tan conocida

– ¿De quién será? Dime, ¿Quién eres? ¿Por qué siento que te conozco?

-Yo soy, quien te acompaño todo este tiempo. Yo soy tu, tu otro yo.

– ¿Mi otro yo?

-Si tu otro yo.

– Si eres yo mismo. Quiero saber si es que tu sabes, ¿cómo se llamaba aquella persona tan especial que olvide?

-Eso no lo sé.

– Tú crees que un día ¿pueda ser feliz?

-Eso tampoco lo sé. Pero sé que la felicidad existe y que nunca debes dejar de esperarla.

– Creó que la persona tan especial que ando buscando, ya no existe o es que, ¿se ha olvidado de mí también?

-Si una persona te ama, esa persona nunca te dejaría así de fácil. Ya que el amor es un sentimiento que de verdad solo se siente una vez en la vida.

– Si, gracias, pero que pasaría si es que fuera tarde, y aquella persona ya ama a alguien mas ¿Qué debo hacer? Acaso debo luchar por ella ¿para que esté a mi lado?

-No, no lo creo, si la persona que amas ha encontrado su felicidad con alguien más, pues debes dejarla ser feliz. – Ya que si es que la amas de verdad su felicidad será tu felicidad. Además, no crees que vivir al lado de alguien que no es feliz a tu lado ¿debe sentirse muy feo?

– Si, tienes razón, vivir y no ser feliz es algo que duele mucho. Es una herida que nunca sana y no hace más que sangrar y sangrar. Pero, es que yo quiero ser feliz, quiero encontrar de nuevo a esa persona que fue un día tan especial para mí. Aunque sea, solo quisiera verle una vez más.

-Entonces si tanto quieres ser feliz, porque perdiste a aquella persona tan especial, y porque incluso hasta su nombre has olvidado.

– Es que eso, es algo que no se.

-¿No lo sabes? O es que ¿no quieres recordarlo?

– No entiendo, explícame, es que acaso un día yo desee ¿perder a esa persona a propósito?

-Pues sí, un día tú me pediste que me llevara todos los recuerdos de esa persona que fue tan especial para ti. Después de saber esto ¿Aún quieres saber quién era esa persona que tanto amabas? –

Yo nunca hubiera deseado tal cosa, salvó que hubiera sucedido algo tan horrible, para que tomará esa terrible decisión.

-Esa persona tan especial que buscas, ya no está más en este mundo, en aquel tiempo ella se fue, y nunca más volverías a verle, el recuerdo de no poder tocar a esa persona tan especial, era algo que no soportabas, por esa razón decidiste olvidarla, el solo hecho de que no caminé a tu lado, te hacia sufrir mucho, por eso me la lleve.

– Yo, traicioné a esa persona tan especial, ya lo recuerdo, ella no me dejó, ni menos la perdí, lo que en verdad pasó, es que yo desee olvidarla, fui muy egoísta. Pero quiero recuperarla, aunque sea una sola vez mas quiero verla por un instante. En aquel momento, escapé, tenía mucho miedo de la soledad que se sentía, ahora lo recuerdo todo, yo un día perdí a propósito a aquella persona que me hacia tan especial, es que no podía soportar saber que nunca más la vería.

-No todo está perdido, ¿Qué pasaría si esa persona regresará una vez más?

– Pues, esta vez haría las cosas mejor, pero por más que lo intente siempre, todo no significaría nada más que un recuerdo triste. Yo la abandoné, y no merezco ser feliz por lo que hice. Fueron recuerdos tan tristes los que tuve, que decidí olvidarla.

-Pero los recuerdos que pueden ser olvidados, no existen.

– No me importaría si ella no supiera que yo existo, si se olvida de mí, no renegaré ni menos le reclamaré.

– ¿Estás seguro de eso? ¿Estás seguro que no quieres que me lleve para siempre? ¿Esos recuerdos que te lastiman?

– Esta vez no quiero olvidarla, no me importa si ella no sabe quién soy, yo no quiero olvidarla, porque aunque mis recuerdos sean tristes y aunque lo único que hagan esos recuerdos sean provocar dolor en mí, no existe ninguno solo de ellos que desee esta vez olvidar, si cargó con mi pasado y no huyo, es porque creo que un día me convertiré en alguien que sea capaz de no dejarse vencer por esos recuerdos tan tristes y dolorosos.

Yo quiero creerlo, y por esa pienso que no hay ningún solo episodio de nuestras vidas que deba ser olvidado, y por esa razón me gustaría, muy en el fondo de mi corazón, que esa persona que tanto amo no me olvide nunca, en el fondo, pero muy en el fondo de mi ser. Pero sé que eso no es posible, porque no es más que un capricho mío, y ese sería mi gran secreto.

-Sabes, yo también lo creo, cualquiera que sea el recuerdo, quiero guardarlo en el fondo de mi corazón y seguir creyendo, quiero pensar que no existe ningún solo recuerdo que se pueda olvidar, algún día, sino lo olvido, me convertiría en alguien capaz de no dejarse vencer por las dificultades de la vida y entonces, ese día también podría superar todo el dolor que siento, creo también en el día en que esos recuerdos tristes y dolorosos, se convertirán en un recuerdo precioso.

Yo, ya recuerdo su nombre, el nombre de esa persona tan especial que tanto ame, es el mismo que el tuyo. Y eso es porque tú eres la persona tan especial que un día quise olvidar.

-Sí, soy esa persona que te hacia alguien único y especial, es que debes saber que si las personas mueren el amor no lo hace, porque el amor no es de este mundo. El amor es algo que está muy lejos de la vida o la muerte. El amor es justo como la vida, no siempre es fácil y no siempre trae felicidad, pero si no dejamos de vivir ¿por qué debemos dejar de amar?

Ahora que lo sé, soy muy feliz, al fin soy muy feliz, porque ya sé que nunca te habías ido, siempre una parte de ti vivía en el fondo de mi corazón… Soy muy feliz, muy feliz. Ahora incluso recuerdo tu nombre, tu nombre es Carolina. La persona que me hace alguien especial y único, la persona que me hace un ser completo.

Tú eres la persona por la que mi corazón repite tu nombre, una y otra vez en cada latido de él. Yo quiero ser feliz, a tu lado.

-Pero si decides quedarte a mi lado, jamás podrás tocarme ni menos besarme, incluso no podrás verme.

– Yo veré con los ojos de mi corazón, cuando cierre los ojos te veré y cuando el abra deseare verte. Quiero hacer mi vida solo junto a ti. Te amo. Tú eres, el amor de mi vida, la persona que me hace especial y única, la persona que es para mí. Tú eres mi gran único y verdadero gran amor.

-Yo también te amo, y siempre cuidare de ti, en cada paso que des estaré.

– Te amo, juntos para siempre.

– Tu me recuerdas, a una canción que un día escuche, a un sueño, que nunca soñé, a un poema que nunca olvidé, aun lugar que nunca visité y a una historia que nunca quise acabar.

Fin

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