Lucas, el avestruz

Lucas, el avestruz

Lucas, el avestruz

Lucas, el avestruz. Kike el Duende, escritor español. Cuento infantil sobre muñecos.

 

Seguramente tú tengas como mejor amigo a un muñeco que se toca el ombligo, o a una pequeña rata que tapas con tu mejor manta.

A lo mejor te gustan más los osos porque parece que son más cariñosos o tienes un perro de lana que si le tiras del rabo hace lo que le da la gana.

Yo, en mi habitación y un poco escondido de la luz, tengo a Lucas, el avestruz.

Tiene el pico amarillo con el que me da besos y los ojos tan saltones que espanta a todos los ratones. El resto de su cuerpo es azul, la cabeza, un largo cuello y las dos patas.

Nos sentamos juntos a desayunar. Mi madre siempre está a su lado, o a veces mi padre. Le encanta la música y duerme colgado. Está siempre flotando en el aire y no sé como lo hace. Hay tantas cosas que no entiendo de la vida de Lucas que él mismo cuando me ve extrañada me dice: No sé lo que buscas, pequeña hada.

Me voy haciendo mayor igual que vosotros y que vuestros muñecos. Con el tiempo, seguro que tu oso de peluche ya no te habla de la misma manera y casi no quiere dormir contigo.

Seguro también que tu muñeco que se toca el ombligo, una mañana te das cuenta de que ya no quiere ser tu amigo y, quizás la rata que tapas con tu mejor manta se ha casado y tiene mil hijos a quién cuidar y no se acuerda de ese diente que te ha caído y que tendría que ir a rescatar.

Tu perro de lana también crece y ya no te mueve el rabo, y no hace nada, ni siquiera lo que le apetece. Pero a mí no me importa hacerme mayor porque las historias que me ocurren las invento yo, por eso Lucas sigue a mi lado aunque tenga ya nueve años. Seguimos jugando y al caer la noche estamos agotados.

Lucas, el avestruz, es una marioneta movida por hilos que me acompaña en mi vida desde que he nacido.

No dejes que tu oso crezca, ni que tu muñeco que se toca el ombligo deje de ser tu amigo, ni que la rata se olvide de que se tapa con tu mejor manta, ni que el perro de lana se muera en la estantería porque al mundo le da la gana.

Inventa tu historia como quieras que te ocurra y así la vivirás, despierta a tus muñecos aunque tengas nueve años o más.

Fin

 

Lucas, el avestruz. Literatura infantil y juvenil, cuentos que no pasan de moda. Lecturas para niños de primaria. Historias para aprender leyendo.

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