La Jirafa Soñadora

Cuentos de jirafas para niños

La Jirafa Soñadora es uno de los bellos cuentos de jirafas para niños escrito por Winda Burgos, sugerido para niños de 0 a 10 años, para que los padres les lean y encuentren esa unión con sus pequeños.

Érase una vez una jirafa con un enorme cuello y comía hojas del tope de un árbol.  Ella era parte de un gran grupo de jirafas. Las demás no tenían nada más qué hacer. La jirafa de enorme cuello llamada Gina soñaba con alcanzar un arcoiris.  Solo esperaba que llegara la lluvia para ver el arcoiris y contemplar sus bellos colores.  Era un verano caluroso, todos los animales caminaban hacia el río. En el río quedaba poca agua ya que no llovía, la sequía era muy fuerte. Todas las jirafas incluyendo a Gina decidieron mudarse de ese lugar. Iban en busca de agua y de un lugar con mucha vegetación. Después de varios días de caminar, encontraron un hermoso valle lleno de árboles, flores, manantiales de aguas cristalinas y muchas hojas para comer. Gina tenía dos hermanas pequeñas que siempre andaban detrás de ella, ya que sus padres habían sido vendidos al zoológico. Gina soñaba con encontrar a sus padres y llegar a alcanzar un arcoiris. Mientras más Gina se acercaba el arcoíris, este parecía alejarse más. Ella miraba las aves que se perdían en lo alto de las nubes.  Lloraba sin parar pensaba que algún día ella lograría tocar el bello y colorido arcoiris. Una noche tuvo un sueño muy gracioso. En él apareció un hermoso unicornio blanco con unas alas de colores. Gina le dijo al unicornio:

— Oye, por qué tienes esas alas llenas de colores como si un arcoiris saliera de esas plumas.

— Así es — le contestó el unicornio — mis alas son radiantes y hermosas de los más bellos colores, pues vivo dentro de un arcoiris.

— ¡Es en serio! Yo soy Gina la jirafa.  Siempre he deseado tocar un arcoiris.

— Sabes Gina, nadie, además de mí, ha logrado tocar un arcoiris.  Yo vivo en él y mantengo los colores brillantes, bajo a la Tierra y lleno de color los montes, los mares, las aves, los animales, las flores, las nubes, en fin, todo lo que tenga color. Quiero que sepas que he escuchado tus ruegos, sé que te gustaría llegar a tocar un arcoiris.  Hoy te voy a llevar a ver un mundo de colores.

De pronto, una de las hermanitas de Gina la despertó con un fuerte grito.

— ¡Gina, Gina! ¡Despierta! Queremos comer hojas y el árbol está muy alto.

Gina estaba furiosa pues la habían despertado del sueño más maravilloso que había soñado.  Salió al valle y trepó su cuello a lo más alto del árbol.  Agarró con su boca muchas hojas y llamó a sus hermanitas para darles de comer.  Gina no quiso comer nada pues esperaba con ansias la noche para volver a soñar con el unicornio y poder realizar su tan anhelado sueño.  Llegó la noche y la pobre Gina no lograba dormir.  Se movía para un lado y para otro buscando llegar donde había dejado su maravilloso sueño, ver al unicornio y que este le cumpliera la promesa de entrar dentro del arcoiris.  Amaneció y Gina no pudo soñar.  Se levantó para darles de comer a sus hermanitas.  Ellas notaron que su hermana mayor estaba bien callada, solo les dio de comer y se alejó hacia una montaña.  Allí comenzó a llorar y a gritar de dolor y tristeza porque estuvo tan cerca de lograr su tan anhelado sueño.  De pronto comenzó a llover con truenos y relámpagos. Hacían unos ruidos tenebrosos que asustaron a Gina y ella pensó salir corriendo para ver a sus hermanitas.  Cuando alzó la vista por encima de la montaña, se dio cuenta que solo estaba lloviendo donde ella estaba.  De momento, la lluvia cesó y se despejó el ambiente. Gina estaba un poco agitada por el cambio de clima, ella sabía que lo que estaba pasando no era normal.  Volvió a mirar las nubes y entre ellas vio un hermoso arcoiris.  Detrás de ella sintió una voz que le dijo:

— No te asustes, soy el unicornio, te llevaré hacia el arcoíris, no te muevas pues tú pesas mucho y yo soy más pequeño que tú.

Gina no lo podía creer, estaba subiendo entre las nubes y al mirar hacia abajo ya no veía nada.  Cuando Gina entró al arcoiris rápido comenzó a contar los colores.  El unicornio le dijo:

— Gina, hoy te voy a enseñar a mezclar los colores para que siempre se vean coloridos y brillantes.

Gina caminó de esquina a esquina sin parar.  Estaba tan feliz que le pidió al unicornio que la dejara vivir con él allí dentro del arcoiris.  El unicornio le dijo:

— Tú siempre estarás aquí, yo bajaré a dar color al mundo entero.

Gina, sin pensarlo dos veces, aceptó esa propuesta, aunque sabía que ya nunca volvería a ver sus hermanitas.  Pero pensó que ellas crecerían y se tenían la una a la otra. Gina logró su sueño y más allá de eso, vivió para siempre en su hermoso arcoíris.

Fin

Autora: Winda Burgos

El cuento va dirigido a niños de 0 a 10 años, para que los padres les lean y encuentren esa unión con sus pequeños.

La Jirafa Soñadora es uno de los bellos cuentos de jirafas para niños escrito por Winda Burgos, sugerido para niños de 0 a 10 años, para que los padres les lean y encuentren esa unión con sus pequeños.

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