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BRUJA CON INTERNET

Cuento infantil sobre brujas sugerido para niños a partir de diez años.

Era la segunda vez que visitaba el siglo XXI. La primera vez fue a causa de un accidente en la mezcla de la poción del tiempo, pues había leído mal las proporciones. Ahora era premeditado y sus intenciones eran muy claras.

En su primer paseo al futuro, quedó muy impresionada con la más maravillosa de las magias que descubrió. Eran máquinas que permitían comunicarse a la distancia, mirarse en una pantalla y hasta escuchar las voces. Pero lo más impactante había sido saber que, a través de ellas, se creaban las más superlativas fantasías, como si fueran parte de la vida real y, quien quisiera, podía participar de las mismas.

Esta vez, cinco años después, vino a crear su propio blog en Google. Luego volvería al siglo XV, el tiempo real donde vivía, ya que su poder era respetado y temido, lo que la convertía en una persona importante.

Como bruja que se precia de sus poderes, había usado el de la invisibilidad para asistir a cursos y aprender el uso de esas máquinas -¿celestiales o infernales?-, se preguntaba. Con una especial transfiguración corporal y la generación por alquimia de dinero, compró la mejor y más sofisticada computadora. Un pase de humores, le permitió tener acceso a la red y comenzó la ardua tarea.

Primero realizó un extenso recorrido virtual, googleando la palabra “bruja”, y lo que encontró fue insólito, por la cantidad exorbitante de artículos y la errónea información que se brindaba.

Como no conocía la fórmula para corregir tantas y tan desatinadas expresiones, tendría que resignarse a tanta ignorancia ajena sobre su naturaleza.

Se dedicó con ahínco a la construcción de su página virtual, poniendo solamente la información que consideraba atractiva para que la misma fuera popular, con muchas visitas diarias.

Resultaba difícil saber, en esta época, qué interesaba a la gente, pero luego de una ardua tarea de investigar distintos blog, encontró el camino.

Finalmente, cuando todo estaba listo, dijo la última y necesaria invocación –Con este conjuro, por mis poderes te juro, quiero subir todo en el muro, ¡sacralog, sacralog, que se cree mi blog!-.

Y por pase de magia, apareció su maravillosa página virtual. Al fin, había cumplido su deseo, y ahora, podría volver a su realidad temporal.

Pero, decidió quedarse un día más. Necesitaba ver si su decisión había sido acertada. Se quedó con la máquina prendida, contando visitas, leyendo comentarios y actualizando a cada momento su información. Y pasó ese día, y otro, y otro, y muchos más. A pesar de su firme convicción de volver, no podía. Esta importante bruja, había sido hechizada por la red.

Fin

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