La flauta de marfil

FLAUTAS ANIMADAS

La flauta de marfil

La flauta de marfil. Cuento infantil sobre mariposas sugerido para niños a partir de ocho años.

Hace muchos, muchos años, en el bosque de las caricias, vivía una niña muy pequeñita que dormía entre los pétalos de las flores.

Una mañana, al bajar por las espinas de una rosa, oyó que alguien la llamaba:

— ¡Rita, Rita, vení a ver esto!

Rápidamente se giró, y en el movimiento perdió el equilibrio hasta que… ¡Paf! Cayó de rodillas al suelo.

¡Qué dolorosa manera de empezar el día!, se dijo mientras intentaba levantarse.

Después, sacó un pañuelo de su bolso y se limpió las cascaritas de barro.

— ¡Apurate, Rita! —volvió a oír desde lejos.

— ¡Ya voy! —gritó con todas sus fuerzas, y salió corriendo por la colina del sur. Esquivó los álamos y cruzó cuidadosamente por las piedras que surcaban el arroyo.

— ¡Por acá! —le gritaron de nuevo.

En ese momento, Rita vio a la mariposa colorada revoloteando sobre las flores.

— ¡Ya llego! —le dijo, agitada— ¡Ya casi llego! Y corrió más y más fuerte. Pero fue tal el impulso con el que venía, que apenas si pudo frenarse y cayó dentro de un profundo y oscuro pozo.

— ¡Auch, mi rodilla!—gritó, y se levantó como pudo. —Definitivamente, ¡este no es mi día!—dijo en voz alta.

— ¡Rita! ¿Estás bien? —preguntó la mariposa.

— ¡Sí, pero me duele todo el cuerpo! —le respondió, y apenas si pudo moverse.

— ¡Qué alivio! —Agregó la mariposa, y un hilo de traspiración le goteó por la frente— ¡Esperame que voy a buscar ayuda!

— ¡Apurate, brillantina! —chilló la niña.

—Sí, sí, ¡Ah! Y perdona por no avisarte —la mariposa dio un giro y volvió a revolotear las alas —

¡lo que quería enseñarte, era este pozo!

— ¡No puedo creerlo! ¡Bonita manera de conocerlo! —Dijo Rita, y se sentó sobre la tierra húmeda— Ahora, por favor ¡ayudame a salir de acá!

La mariposa abrió bien grandes sus alas y voló.

Abajo, el silencio parecía tener forma. La oscuridad empezó a hacerse cada vez más pesada, y Rita tuvo mucho miedo de no poder salir.

— ¡Está allí abajo! —oyó de repente, y vio que el conejo se asomaba.

— ¡Tranquila Rita, vamos a ver cómo podemos ayudarte! —le gritó.

Pero el tiempo pasó y llegó la noche. Y los animalitos no sabían cómo hacer para sacarla de ese profundo y oscuro pozo.

Mientras los oía debatir, Rita vio que algo se movía. Temblando, abrió bien grandes los ojos y alcanzó a ver una sombra que se retorcía y después se dividía hasta transformarse en dos gigantes monstruos.

La luz de la luna los alumbró y Rita vio que tenían los ojos rojos y estirados.

— ¡Apúrense, tengo mucho miedo!—gritó bien fuerte.

Pero los animalitos estaban tan ocupados en encontrar una salida que no la escucharon.
¡No sé qué voy a hacer!, pensó. Y tuvo ganas de llorar.

— ¡UOHHHH! —gritaron las sombras de golpe.

El corazón le latió fuerte y se quedó muda, sin poder hablar. Entonces, se abrazó a su bolso y, en ese momento, se dio cuenta que lo traía consigo. Temblando, sacó la flauta de marfil, acomodó sus dedos y sopló. Y no pudo parar de hacerlo.

Así fue como Rita creó el sonido de la tristeza, y del miedo y del enojo. Y el pozo se llenó de música espantando a los monstruos de los ojos rojos.

Y mientras seguía tocando, Rita vio que las notas se movían y formaban una larga fila:

Do
Re
Mi
Fa
Sol
La
Si

Hasta que se transformaron en una larga escalera mágica. Sin poder creerlo, pero antes de que desapareciera, Rita subió peldaño a peldaño logrando salir del profundo y oscuro pozo.

Al verla, los animalitos empezaron a saltar y a bailar, y la luna y las estrellas brillaron tanto, que iluminaron el cielo como fuegos artificiales.

Desde ese entonces, en el bosque de las caricias, cada vez que uno entra se escucha la melodía de la flauta de marfil, y se siente el perfume de las rosas en todo el lugar.

Fin

Puedes seguir leyendo: Cuentos infantiles

Cuento infantil sobre mariposas sugerido para niños a partir de ocho años.

Imprimir Imprimir

Comentarios