El monstruo sí existe

niño con miedo

El monstruo sí existe es uno de los cuentos educativos del escritor de cuentos infantiles Rafael Di Natale sugerido para niños a partir de siete años.

Era una fría noche limeña, y como era ya rutina, Jorgito, un niño de siete años, no podía quedarse dormido.

— ¡Mamá! ¡Mamá! La madre entra apurada al dormitorio

— ¿Qué pasa, Jorgito?

— No puedo dormir, mamá, creo que hay un monstruo debajo de mi cama.

— ¿Otra vez, Jorgito?, ya habíamos hablado de eso. Te dije que el monstruo no existe.

—Lo sé, mamá, pero no puedo evitarlo. ¡Hay un monstruo debajo de mi cama!

—Está bien, me asomaré a ver que hay debajo de tu cama. La mamá se agacha y observa que hay debajo de la cama.

— ¿Lo viste, mamá? — Pregunta Jorgito.

—Sí, lo vi.

— ¿Viste al monstruo, verdad?

—No, al monstruo no lo vi, solo he visto un par de medias sucias, tus pantuflas y la taza que desde ayer no encontraba. Deberías ordenar tu cuarto, Jorgito.

—Pero mamá, te dije que el monstruo está ahí, ahora seguro se escondió en otro lado.

—Será mejor que duermas, Jorgito, mañana hay clases y debes ir muy lúcido.

Dicho esto la mamá salió del dormitorio y cerró la puerta. Jorgito no podía dormir, ahora pensaba que el monstruo estaba dentro del ropero. Se llenó de pánico, se cubrió el rostro con la frazada y trato de dormir, pero pasaron varias horas antes que Jorgito conciliara el sueño. Por la mañana en el desayuno, Jorgito se quedaba dormido por la noche casi en vela que pasó.

— ¡Jorgito, bebe tu leche que ya es hora de irnos! —Dijo la mamá.

— ¡Jorgito es un miedoso! — dijo la hermana llamada Vanessa.

—No lo soy, yo soy valiente.

— ¿Valiente, tú? ja ja. Si tú le temes a la oscuridad. —dijo Vanessa.

— ¡Ya basta! —Dijo la mamá —terminen el desayuno para llevarlos a la escuela.

En la escuela Jorgito no dejaba de bostezar, en la clase de historia bostezó, en la de personal social bostezó y en la de matemática se durmió.

Al volver a casa su mamá le dijo ¿cómo te fue en clase hoy, Jorgito?

—Muy bien, mamá, como en sueños.

—Claro que en sueños, si todo el colegio escuchó tus ronquidos. —dijo burlonamente Vanessa.

—Esta noche si vas a dormir bien, Jorgito—dijo la mamá.

—Yo quiero dormir acompañado. —dijo Jorgito.

—Dormirás acompañado, —interrumpió Vanessa —acompañado de tu monstruo, ja ja

—Vanessa, pórtate bien, le regañó la madre. .

Pero aquella lluviosa noche, Jorgito, nuevamente no podía dormir, sentía que el monstruo estaba detrás del comodín. Se tapó la cara y trato de dormir, de pronto sintió ganas de ir al baño.

— ¡Ay caray!, debo levantarme e ir al baño corriendo—dijo Jorgito, mas el miedo al monstruo hizo que Jorgito se quedara en cama.

Al día siguiente por la mañana la madre encontró húmeda la cama.

— ¿Jorgito, por qué esta húmeda tu cama?

—Es que… es que…… la lluvia mojó mi cama. — Dijo tímidamente Jorgito.

—No, lo que pasa es que te orinaste aquí, por no poder ir al baño por miedo— interrumpió su hermana Vanessa.

—Hablaré con tu padre —dijo la madre.

— ¡Carlos!, nuestro hijo Jorgito tiene miedo dormir solo, cree que el monstruo está en su dormitorio.

—Mi hermano cree que el monstruo existe, papá —dijo burlonamente Vanessa.

— ¡Claro que sí!, ¡el monstruo sí existe! — Anunció el papá. — ¡Qué! exclamaron la madre y Vanessa.

— ¡Como que el monstruo existe! — Exclamó la mamá.

—Sí, el monstruo existe, el monstruo es el miedo irracional, ese es el verdadero monstruo, ese monstruo del miedo no te deja emprender cosas nuevas y te limita, pero hoy por la noche te diré que harás, Jorgito. —dijo el papá.

Aquella noche el papá acostó a Jorgito, quien antes de dormir rezó y pidió a Dios que cuidara a sus padres, hermana, compañeros de clase y a todo el mundo. Aquella noche Jorgito durmió como un ángel.

Por la mañana se levantó más valiente que nunca.

— ¡Estoy listo para ir a la escuela! —Anuncio Jorgito.

Su madre y hermana lo abrazaron.

—Mamá, el monstruo sí existe, y lo vencí.

—Y nosotros estamos orgullosos de ello — dijo el papá.

—Ahora que recuerdo no hice la tarea y mi maestra lo revisará hoy—Interrumpió Vanessa.

—Es que tú, también debes vencer a tu monstruo. —dijo el papá.

— ¿Cuál monstruo? — Dijo Vanessa.

—El monstruo de la flojera —contestó en broma el papá.

Toda la familia rió feliz.

Fin 

El monstruo sí existe es uno de los cuentos educativos del escritor de cuentos infantiles Rafael Di Natale sugerido para niños a partir de siete años.

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