Historia de un árbol

Cuentos de arboles para reflexionar

Historia de un árbol es uno de los bellos cuentos de arboles para reflexionar escrito por Morena Montes sugerido para niños a partir de los diez años.

Cuando era arbolito todos los niños querían jugar conmigo, mi débil tronco doblaban de aquí para allá. A mí me gustaba y me divertía pero mi débiles raíces se quejaban, parecía que se soltaban, mareado de la risa y de girar y girar casi nos desmayábamos.

Al grito de la madre ¡Dejen el arbolito lo van a quebrar! los niños de golpe me soltaban, mi cabeza mareada casi al suelo iba a parar ¡ja ja ja! la risa me tentaba.

Los niños se reían, de mareados que estaban algunos se caían ¡Ja ja ja! qué risa que me daba, así crecimos juntos nuestra primera infancia ¡Qué hermosa edad!
Los niños crecieron, mi tronco engruesó, ya no me podían abrazar, jugaban a las escondidas yo tenía que mantener la boca bien cerrada, yo mudo ¡Silencio! solo silencio!

De pronto salían corriendo… ¡piedra libre para todos mis compañeros! ¡Qué discusión que se armaba! “¡No vale, yo toqué primero!”… “yo de madera”…

Cuando me tocaba ser casa ¡Qué feliz me sentía!…todos los niños me abrazaban… “¡Piedra libre!…no, yo llegué primero!” “¡No fui yo!” y así discutían. A mí me daba mucha risa porque sabía quién había llegado primero, yo era de madera, no podía “ser soplón”.

También fui arquero y de los buenos atajaba todos los goles, excepto los que iban afuera.

Mis ramas se hicieron gruesas, fuertes y tupidas. Me convertí en un frondoso y hermoso árbol y los niños cada vez más grandes. Conocí nuevos amiguitos, me llenaron de ternura cuando construyeron sus casitas en mis ramas y unas débiles vocecitas al oído me piaban, ¡Me sentía como un tío!

Pronto pasé a ser la niñera, lo padres se iban a buscar alimento me dejaban a los chiquitines piando y piando, había que mecerlos y se dormía ¡Qué ternura!

Llegó la primavera, los pichones ya habían formado su coro de pájaros cantores, en cuanto amanecía, sus bellas melodías al oído me cantaban revoloteando de rama en rama.

Mis flores se empezaban a abrir al son de los trinos de las pequeñas avecitas, todas mis ramas verdes y coloridas llamaron la atención de mariposas, abejas, colibríes sacando el néctar de mis flores…hasta un odioso abejorro que zumbaba en mis orejas, era parte de mis visitas en primavera…¡Era feliz!.

Me convertí en un romántico…Así pasó el tiempo, los niños dejaron de jugar, de vez en cuando me buscaban de arquero o si no se venían a charlar bajo mi sombra.

Algunos con la vocación a flor de piel ¡Futuros arquitectos!…juntaban gruesas tablas clavos y martillo en mano para hacer la casita en el árbol. Subían y subían palos y palos tablas y tablas clava que te clava, mientras yo pensaba ¡soportaré como un buen amigo!, entrenaré mis brazos así se hacen fuertes…¡terminaron por fin! Pasaban horas y horas en su mundo fantástico.

La edad de la fantasía dejó sus huellas en mis músculos…pero para eso son los amigos, ellos sabían que podían contar conmigo.

Hace calor, ahí vienen mis niños ¡Qué grandes que están! ¡Ah, ah, caramba! Vienen en parejita a mi sombra, dibujan corazones y se hacen juramentos…¡Ja! …de árbol a vestir hábitos, ahora soy confesor…de nuevo a callar no puedo ser soplón ¡Crecieron mis amigos!

Hola ¿Por qué tanto silencio? Tengo mucha pereza!… ¿Qué pasó?… ¡Mis hojas!, ¿Qué pasó?

Mis ramas están secas, mi tronco abierto, siento frío mucho frío…pero si hay sol ¿Qué pasó me quedé dormido? ¿Cuánto tiempo ?… ¡Alguien se acerca, no veo bien, esos son mis niños ¡Y van con niños de la mano!… Creo que no es un sueño. Ni me quedé dormido…pasó el tiempo… Estoy sin hojas, mi tronco se abre mis ramas, se quiebran, mis raíces se asoman y no tienen fuerza me muevo mucho

¡Estoy viejo y sin amigos!

Fin

Cuento sugerido para niños a partir de diez años

Historia de un árbol es uno de los bellos cuentos de arboles para reflexionar escrito por Morena Montes sugerido para niños a partir de los diez años.

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