Herminia, la hormiga dormilona

Herminia, la hormiga dormilona. Escritora de Perú. Cuentos de hormigas. Dicen que todas las hormigas son trabajadoras, pero dicen no más… porque yo conocí a una hormiga que no era ni siquiera un poquito trabajadora, era la hormiga Herminia, la más flojita y la más destartalada de todas. ¡Ay que de nuevas, voy a tomar […]

Resulta interesante también:

El gran salto del sapito aventurero
Un gatito muy chiquitito

Herminia, la hormiga dormilona. Escritora de Perú. Cuentos de hormigas.

Dicen que todas las hormigas son trabajadoras, pero dicen no más… porque yo conocí a una hormiga que no era ni siquiera un poquito trabajadora, era la hormiga Herminia, la más flojita y la más destartalada de todas.

¡Ay que de nuevas, voy a tomar una siestecita! -decía dormilona, antes de empezar a trabajar, esperando dormir cómodamente mientras sus compañeras hormigas ya estaban laborando esforzadamente.
Y ella en cambio,  en tono de burla gustaba cantar:
“Trabajar, trabajar, eso buscan sin parar
Yo mas bien, descansar, es mejor que trabajar.”

Un día se aburrió y abandonó el hormiguero, para emprender un larguísimo viaje, alistó sus maletas y se marchó. Iba cantando, muy feliz cuando observó en medio del trayecto unas huellas en la tierra que daba entender que eran las patitas de una tarántula.

La tarántula tarantela, ¡que más queda!- se dijo ella misma.
-Tendré que abrir mis ojos lo más que pueda- Y muy optimista la hormiga Herminia le restó importancia.

-A mí me han dicho que las tarántulas son peligrosas, pero yo no tengo miedo porque
soy valiente y luchadora, seré capaz de derribarla tan solo con una de mis patas- se dijo orgullosa.

Tarantela vestía siempre de negro y asustaba con solo verla. Pero también era muy suspicaz y convincente. Se acercó amablemente a la hormiguita diciéndole dulcemente:

Herminia, hormiguita veo que estas de viaje, debes estar cansada, ¿no deseas descansar en mi hermosa hamaca que he tejido? Verás que dormirás plácida y cómodamente. Y no te arrepentirás querida.

- ¿En serio? Si es así, no me caería nada mal, ACEPTO- dijo Herminia tranquilamente.
-     Pasa por favor, estas en tu casa- contestó la tarántula.
Herminia se recostó panza abajo, cayendo en un profundo sueño, sin darse cuenta que había caído en una trampa.

-Jojojo, ya se durmió!  ¡Jajaja, que rica estará! ¡Jejeje, me la comeré! ¡Jijiji, con bastante ají!-decía la tarántula entusiasmada.
Como le faltaba ají, salió a buscar en el prado, a ver si encontraba algo.

Mientras tanto, Herminia sintió la caricia del aire y el hermoso canto de un ruiseñor, que la hacía soñar y soñar.
Y en ese sueño, apareció su mamá que le decía:
-Hijita querida, vuelve a casa, y deja ya la pereza a un lado, esfuérzate mucho, yo estaré orgullosa de ti.
Le dio un beso en sus antenitas y se fue.

Herminia despertó con una lágrima en sus ojos, pues su mamá había muerto un mes atrás y a raíz de eso, ella se había descuidado y olvidado de trabajar.

Ya no quiero seguir así mamita, voy a salir de aquí y regresaré al hormiguero- dijo en voz alta.
Fue entonces que llegó Tarantela, lista con el ají en sus patitas.
- Mmmm, veo que ya te has despertado.
- Sí, y quiero ir a mi casa.
- A tu casa, no regresarás- dijo tajantemente la tarántula.
Tarantela se acercó sigilosamente para comerla cuando de repente el ruiseñor al ver el peligro, sacó a Herminia con su pico y volando muy alto la llevó consigo hasta llegar al hormiguero.
- Muchas gracias, ruiseñor. Si no hubiera sido por ti, ya estaría muerta- le dijo Herminia
- De nada, ahora cumple con tus tareas y no olvides los consejos de tu madre- contestó el ruiseñor.

Así lo haré, de ahora en adelante me esforzaré por ser una hormiga trabajadora.
De esta manera  la hormiga Herminia dejó de ser perezosa y llegó a ser la hormiga más empeñosa  del hormiguero.
Su secreto fue recordar siempre el consejo de su mamá, a veces tomaba una que otra siestecita, solo que esta vez, era  para recobrar más fuerzas  y seguir cantando alegremente una nueva letra:
“Trabajar, trabajar, eso quiero sin dudar, y también disfrutar del esfuerzo que hay que dar.”

Fin


Herminia, la hormiga dormilona

La oportunidad de poder escribir en Encuentos ha sido para mí muy valiosa, ya que nunca antes había publicado textos de manera virtual, lo cual me animó posteriormente a publicar el libro “Rayito de Sol” el cual fue editado el año pasado con la editorial San Marcos. Espero continuar aprendiendo y no me queda más que darles las gracias por establecer un nexo conductor a través de las palabras

¿Qué se dice de EnCuentos.com?


Testimonio de Ezequiel Cámara

Ezequiel Cámara - "Me gustaría que Encuentos.com me ayude a difundir mis obras literarias para que la gente pueda conocerme y así poderme abrir paso a participar de otros sitios de Internet..."Ver Más

Testimonio de Justina Cabral

Justina Cabral - "Encuentos.com me ayudó en mis comienzos a dar a conocer mis obras literarias. Conocí mucha gente e hice muchos colegas amigos con los que hoy por hoy compartimos distintos proyectos literarios..." Ver Más

Carlos Cebrián González

Carlos Cebrián González - "Me siento muy orgulloso de aportar mi pequeño granito de arena literario a esta gran obra en pro de la cultura infantil internacional, como es Encuentos.com, con la que me honro colaborar..." Ver Más

Lourdes Torres Velasco

Lourdes Torres Velasco - "Escribir en Encuentos es una experiencia mágica que despierta la ilusión y alimenta la creatividad. Un mundo de fantasía que te transporta a vivir cientos de aventuras..." Ver Más

Comentarios

comentarios

Leer entrada anterior
estrellas-1
There is nothing to be afraight at night

There is nothing to be afraight at night. Escritora de México. Poesia en ingles.      If your heart goes restless and...

Cerrar