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Enamorado de la luna

Enamorado de la Luna es uno de los mas románticos Cuentos de amor sobre la luna escrito por Olga Lidia Martínez, un cuento dedicado especialmente a jóvenes y adolescentes.

Sergio abrió la ventana del cuarto y miró embelesado al cielo. La Luna, con sus dos trenzas negras terminadas en sendos lazos azules y ojos de azabache, le sonreía invitándolo a escaparse y recorrer el monte. “¡Es tan linda que quisiera ser su novio!” –pensó. En ese mismo instante cientos de estrellas comenzaron a llover, un fino rayo de luz descendió hasta la Tierra y como rabo de nube, en medio de un viento huracanado, le esculpió en el pecho, encima del corazón, una pequeña rosa. En el tallo aparecía inscrito: sólo podrás desprender de tu cuerpo y regalar esta rosa a quien ames a primera vista.

“¡Quiero ser tu novio! ¡Quiero ser tu novio!” –gritó tan alto, que despertó a todos los habitantes de Bajo Cielo. La escuela dejó de ser un incentivo para él y los amigos se alejaron. Vagabundear, sentarse en los bancos del único parque del lugar, hablar solo o pasarse horas conversando con los pájaros, eran para el muchacho el único esparcimiento. Los padres, lo llevaron al ver al doctor y éste, al auscultarlo, no escuchó los latidos ¡ni uno solo! “Tiene el corazón inmutable, nada puedo hacer” –dijo–, y dándole unas palmaditas en el hombro le recomendó baños tibios de cundeamor.

Así pasaron los días. La tez de Sergio, cada vez más pálida, lo hacía parecer enfermo. La Luna se le presentaba a veces con el pelo corto, rizado o lacio. Otras, con cola de caballo o motonetas, pero ahí estaban los lazos azules inconfundibles. Nadie escuchaba su corazón, pero él lo sentía trotar encabritado, como la huida del último de los Unicornios.

Una noche se asomó a la ventana y no la vio. Nubes oscuras envolvían el cielo. Relámpagos y truenos abrumaban a los habitantes del lugar: todo era tinieblas. Pareciera el fin del Universo. “¿Dónde estás? ¿Dónde?” –el muchacho se preguntaba intranquilo. “¡No te dejaré escapar!”

La ventana no le pareció tan alta. De un salto cayó al suelo y corrió. Corrió por entre los charcos y el lodo, por entre la maleza y los árboles hasta llegar al lago. El lago donde desde hacía meses, cada madrugada, le declaraba su amor. El único lugar donde la tenía a su alcance. Con audacia, se lanzó al agua. La lluvia arreciaba y él, animado por el canto de las ranas, buscó hasta el cansancio.

Ya desfallecido, al fin la encontró entre los nenúfares. Respiró profundo y miró al cielo. Desde allí, solo la cuarta parte de ella sonreía, pero dejó ver el rostro satisfecho. Estaba tiritando de frío y sin reconocer el camino de regreso, cuando un haz de luz le iluminó el sendero de vuelta.

A la mañana siguiente, le invadió una extraña necesidad de asistir a clases. Muy temprano vistió su uniforme, desayunó, dio los buenos días a los presentes y, dejando a todos boquiabiertos, partió hacia la escuela. Ya en el aula, la maestra anunció la llegada de una nueva alumna, y a medida que la jovencita se acercaba, la rosa a él, le fulguraba en el corazón. La puerta se abrió y unas trenzas negras con lazos azules aparecieron.

Los ojos de ambos se entrecruzaron. Anocheció, olía a azucenas y una tormenta estalló dentro de sus corazones. Con sutileza, Sergio apartó la silla para que ella se sentara a su lado, en el único puesto vacío, al tiempo que le extendía una rosa plateada.

Fin

Cuento sugerido para adolescentes

Enamorado de la Luna es uno de los mas románticos Cuentos de amor sobre la luna escrito por Olga Lidia Martínez, un cuento dedicado especialmente a jóvenes y adolescentes.