La Confianza y su Destino

Cuentos sobre la amistad para niños

La Confianza y su Destino es uno de los más lindos cuentos sobre la amistad para niños de todas las edades, escrito por nuestra escritora y amiga Winda Burgos, un bello cuento con una gran enseñanza. 

Érase una vez (y mentira no es), en un pequeño zoológico había diferentes animales grandes, pequeños, gordos, flacos, de cuello alto, y de mirada feroz.  En horas de la mañana todos los animales se dejaban ver.  Ya en la tarde se ocultaban.  El zoológico cerraba sus puertas a las 4 de la tarde, todos los días.  A esa hora los bañaban y les daban de comer.

Entre el mono y la serpiente había una gran amistad.  Se pasaban jugando por todo el zoológico.  Un día la serpiente muy astuta le comentó al mono que quería escapar de allí.  Al mono le daba lo mismo estar en un árbol o en una jaula, siempre que tuviera algo que comer.  La serpiente le dijo que si lograban escapar, siempre estarían juntos.  Jugarían y comerían de todo lo que hubiera en la selva, sin que nadie los lastimara.  Ella era un reptil y quería estar donde fuera mejor para las serpientes de su especie.  El mono le dijo:

— Pues si siempre estaremos juntos, entonces sí te acompañaré.  Nunca nos separaremos.

Al día siguiente, cuando abrieron las jaulas para que salieran al público, el mono y la serpiente lograron escapar.  Llegaron detrás del zoológico donde había una enorme selva con árboles frondosos y verdes, con veredas que nadie visitaba.  La culebra se alejó rápidamente.  El mono ya no logró volver a verla. Recapacitó en regresar pues él había nacido en el zoológico y eso era lo único que conocía como su hogar.  Pero pensó que tal vez la serpiente regresaría y era mejor aprender cómo vivir en la selva.  De rama en rama, vio unas ricas bananas.  Llegó hasta ellas y comenzó a comer.  De momento, miró hacia arriba y vio en los árboles cientos de monos.  Eran de todos los tamaños, estaba feliz pues pensó que serían sus amigos.  Uno de los monos, el más grande y viejo, le dijo:

— Tú no puedes comer nuestra comida, no queremos a nadie más aquí, esta es nuestra selva y tú no estás invitado.

El mono les comentó:

— Yo soy un mono como ustedes, ¿por qué me tratan así?

— Tú no eres como nosotros — le respondió el mono grande — tú eres un mono de jaula.  ¡Vete y no regreses!

El mono caminó ya que en los árboles no se podía trepar, pues estaban llenos de monos que no lo querían.  Finalmente pudo salir de allí, no quería imaginar qué le podían hacer esos monos furiosos.  Pensó por qué la serpiente le mintió y lo abandonó.  Recordó que los demás animales del zoológico no querían a la serpiente, decían que era traicionera y manipuladora.  Pero él siempre se llevaba muy bien con ella.  Ahora entendía por qué hablaban mal de la serpiente.

Triste y solo continuó su camino. Ya no vio monos en los árboles.  Decidió subir a uno y se quedó dormido.  Al despertar, notó que cerca de él había una mona, de su mismo color y tamaño.  Le preguntó qué hacía allí.  La mona le respondió que velaba su sueño.  El mono estaba asustado, pensó que todavía estaba cerca de los demás monos.  La mona le dijo que ella lo siguió, porque estaba cansada de vivir con todos esos monos.  Le dijo que quería continuar con él.  Ambos pensaron que sería divertido.  El mono estaba preocupado de que los monos grandes decidieran venir por la mona.  Esta vez lo matarían de seguro.  La mona le preguntó si aceptaba que ella continuara con él, que no tenía a nadie y que sus padres desaparecieron cuando era muy pequeña, que nunca supo de ellos. El mono estaba feliz pues quería continuar, pero no quería ir solo.  Así que siguieron su camino juntos.  La mona lo llevó a un bananero pues ella sabía dónde encontrar comida. Ella conocía casi toda la selva.  Cerca del bananero había una charca y fueron a beber agua y a bañarse.  Pensaron que allí se podían quedar un tiempo.

Pasaron varios meses y la mona quería conocer otros lugares, hablaron y rápidamente se treparon a los árboles y se fueron de rama en rama.  De pronto, el mono vio a la ingrata serpiente.  Estaba siendo atrapada por personal del zoológico.  La serpiente logró ver al mono y le gritó:

— ¡Sácame de aquí, quiero ir contigo!

El mono bajó cerca de ella y le respondió:

— Gracias por sacarme del zoológico.  Ahora sé que tú no eres una amiga de verdad. Tienes lo que mereces, volver al zoológico y quedarte allí por siempre.  Yo conocí una buena amiga, que sí me acompañará siempre.

Luego de eso se subió a la rama y con la mona continuaron su maravilloso viaje.  La mona se puso muy contenta pues supo que el mono nunca la iba a dejar sola.  De momento hicieron una parada, llegaron a un lugar lleno de frutas y árboles.  Decidieron que ese sería su hogar por largo tiempo.  El mono pensó que algo malo como la serpiente, le dejaría algo bueno como la mona.  Ahora sabe que la amistad verdadera no la brinda cualquiera, tienes que buscar quién merece ser tu amigo.

Autora: Winda Burgos

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La Confianza y su Destino es uno de los más lindos cuentos sobre la amistad para niños de todas las edades, escrito por nuestra escritora y amiga Winda Burgos, un bello cuento con una gran enseñanza. 

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