Mono travieso, de María Alicia Esain

Al mono Moncho le gustaba hacer bromas. Cuando su mamá no lo veía, se trepaba a los árboles más altos a buscar bananas. Ayer se comió tres y les tiró las cáscaras a una familia de tigres que estaba durmiendo la siesta. El tigrecito se despertó llorando. ¡Mamá Tigresa y Papá Tigre se enojaron muchísimo! ¿Quién […]

Resulta interesante también:

“Horton Hears a Who!”

Al mono Moncho le gustaba hacer bromas. Cuando su mamá no lo veía, se
trepaba a los árboles más altos a buscar bananas. Ayer se comió tres y les
tiró las cáscaras a una familia de tigres que estaba durmiendo la siesta. El
tigrecito se despertó llorando. ¡Mamá Tigresa y Papá Tigre se enojaron
muchísimo! ¿Quién era el que se había atrevido a molestarlos? Rugieron
furiosos:

Mono travieso, de María Alicia Esain-¡ROARR! ¡ROARR! ¡ROARR!¿Quién ha molestado a nuestro bebé?

El mono, muerto de risa y escondido en la rama más alta, respondió:

- ¡JI!¡JI! ¡JI!  ¡Yo fui, yo fui!

Pero los tigres no lo escucharon porque había llegado a la selva una bandada
de loros bochincheros. A una lorita coqueta que andaba revoloteando por ahí,
Moncho le sacó dos plumas de la cola.  Saltando volvió a esconderse en el
ramaje muerto de risa.

-¡AY! ¡AY!¡ AY! ¿Quién arrancó las plumas de mi cola?-lloraba la lorita

Los demás loros gritaron todos juntos, enojados y furiosos:

-¿QUIÉN FUE? ¿QUIÉN FUE? ¿QUIÉN FUE?

El mono, más divertido que nunca y cubierto por las hojas, respondió:

- ¡JI!¡JI! ¡JI!   ¡Yo fui, yo fui!

Los tigres siguieron rugiendo y los loros gritando. Llegó una gran tormenta,
con rayos, relámpagos, truenos y mucho viento. Entonces los tigres se
metieronn en su cueva y los loros se fueron volando hasta sus nidos. Arriba,
en lo más alto del árbol más alto, estaba Moncho, asustado y temblando.

-¡UUUHHH! ¡UUUHHH!¡UUUHHH!- soplaba el viento y quebraba las ramas de los
árboles. El mono travieso no se animaba a bajar.

Su mamá, preocupada, salió a buscarlo en medio de la lluvia. Preguntó por él
a los tigres y ellos le respondieron:

-No sabemos nada. No lo hemos visto. Estábamos durmiendo cuando nos
despertaron unas cáscaras de banana sobre nuestras cabezas .No vimos quién
fue. Escuchamos “¡JI!¡JI! ¡JI!   ¡Yo fui, yo fui!”. Después vinieron los
loros. Sólo podemos decirle que por ahí arriba, en ese árbol, algún bicho
andaba.

Mamá mona fue hasta los nidos de los loros y les preguntó por su hijo. Ellos
le contestaron:

-No sabemos nada. No lo hemos visto. Estábamos volando cuando a la lorita
más linda le arrancaron dos plumas de la cola .No vimos quién fue.
Escuchamos “¡JI!¡JI! ¡JI!   ¡Yo fui, yo fui!”. Después vino la tormenta.
Sólo podemos decirle que por ahí arriba, en ese árbol, algún bicho andaba.

Moncho seguía en lo alto del árbol, lleno de miedo y vergüenza. Se puso a
llorar:

-¡BUAAAAAAAAA! ¡BUAAAAAAAAA! No lo haré más.-sollozaba arrepentido Moncho.

Su mamá lo vio y subió a rescatarlo. Se abrazaron y el monito le prometió
portarse bien …¡Nunca más hará  travesuras como ésa!

A los pocos días, se encontró con otro monito muy aristocrático, pero más
travieso que él: Francisco Acuña de Figueroa. Se hacironn amigos. Se les
ocurrió jugar a los piratas. Subieron a un bote y comenzaron a remar…no le
harían bromas a nadie ¿Qué podía pasar?

¡Algo terrible! En el medio del río había un remolino. El bote daba vueltas
y vueltas. Los monitos se mareaban y no podían volver.

¡Menos mal que Doña Elefanta los vio! Cortó una liana, estiró su trompa y
llegó al bote. Moncho y Francisco Acuña de Figueroa se aferraron a la liana
y llegaron a la trompa de Doña Elefanta, quien los depositó con suavidad en
la orilla. Antes de ir a buscar a su elefantito, que estaba practicando
surf, les advirtió:- ¡Cuidado con lo que hacen!

Los monos traviesos se dieron cuenta de que habían tenido suficientes
aventuras con la del bote y se sentaron tranquilos a sacarse los piojitos…

Autora: María Alicia Esain


EnCuentos está constituido por un grupo de profesionales y autores independientes que mediante su valioso aporte ayudan a recopilar, en un sólo lugar, literatura y material de todas las épocas, para padres -que en algún momento fueron niños- e hijos que, mediante la lectura, se convertirán en algún momento en mejores padres.

¿Qué se dice de EnCuentos.com?


Testimonio de Elena Ramírez Martínez

Elena Ramírez Martínez - "Previamente me informé de diferentes plataformas de cuentos y dar a conocer a escritores noveles, y atendiendo a la formalidad, profesionalidad y difusión me decidí por encuentos, todo un acierto..."Ver Más

Testimonio de Ezequiel Cámara

Ezequiel Cámara - "Me gustaría que Encuentos.com me ayude a difundir mis obras literarias para que la gente pueda conocerme y así poderme abrir paso a participar de otros sitios de Internet..."Ver Más

Testimonio de Justina Cabral

Justina Cabral - "Encuentos.com me ayudó en mis comienzos a dar a conocer mis obras literarias. Conocí mucha gente e hice muchos colegas amigos con los que hoy por hoy compartimos distintos proyectos literarios..." Ver Más

Carlos Cebrián González

Carlos Cebrián González - "Me siento muy orgulloso de aportar mi pequeño granito de arena literario a esta gran obra en pro de la cultura infantil internacional, como es Encuentos.com, con la que me honro colaborar..." Ver Más

Comentarios

comentarios

Leer entrada anterior
Jiraluna, de Ximena Montilla Arreaza

Hubo una vez,  en la selva africana, una pequeña jirafa llamada Maia a la que le gustaba mucho contemplar la...

Cerrar