Jiraluna, de Ximena Montilla Arreaza

Cuentos infantiles de jirafas

Jiraluna. Cuentos infantiles de jirafas.

Jiraluna, la pequeña jirafa es uno de los cuentos infantiles de jirafas de la escritora Ximena Montilla Arreaza. Sugerido para niños de todas las edades.

Hubo una vez,  en la selva africana, una pequeña jirafa llamada Maia a la que le gustaba mucho contemplar la noche.

Todos los días,  junto a su amigo  Gorka, el lobo, Maia esperaba pacientemente a orillas del río a que el sol se fuese a dormir para poder contemplar las estrellas.

Se quedaba toda la noche en vela con los ojitos muy abiertos,  tratando de descubrir alguna manera de subir.   Gorka la miraba con cansancio e insistía:   – Maia deja tus ideas locas y vamos a dormir.-  A lo que  la jirafita respondía: – No,   Gorka, quiero llegar arriba y hasta que no se me ocurra una idea para lograrlo, no me iré.  Si quieres ve a tu madriguera a  descansar-.  Gorka  metía su cabeza entre las patas y se cobijaba entre las raíces de un gran árbol para dormir.
-Tengo que llegar arriba al cielo oscuro- (se repetía Maia una y otra vez).

Súbitamente,  apareció una luz que viajaba a toda velocidad surcando el cielo en dirección al viejo padre árbol.  Maia y Gorka, que se había despertado por el resplandor de la luz, salieron apresurados a ver qué era eso que del cielo había caído.

Al llegar al viejo árbol, encontraron a  otros animales de la selva  alrededor de la luz, observando aquella extraña cosa brillante que se apagaba y encendía.   Nadie se atrevía a tocarla.  Maia se acercó lo más que pudo y estirando su cuello tomo la preciosa joya con sus labios, pero sin querer…. ¡glup! Se la tragó.  Todos los animales corrieron dando gritos del susto, y Maia también corrió y corrió y corrió sin rumbo alguno seguida de su querido amigo Gorka.

Maia atravesó la selva,  los pantanos,  cruzó el río y siguió corriendo hasta llegar  a la cima de una inmensa montaña que parecía besar el cielo.  Sin darse cuenta llegó la noche y las rutilantes estrellas comenzaron a aparecer.

Maia observaba las estrellas encantada como si entendiese lo que éstas cantaban. Estaban tan cerca que las podía tocar.  Entonces estiró un poco más su cuello y alcanzó a una pequeña estrella azul que rápidamente tragó.  Tenía un sabor exquisito y, al igual que la primera estrella que probó, le produjo unas ganas incontrolables de comer más y más manjares luminosos.  Sin poder evitarlo, comenzó a comerse todas las estrellas que veía a su alrededor.  A medida que comía más estrellas, su cuerpo engordaba y se iba haciendo más claro y brillante.

Gorka por fin llegó a la  cima de la montaña más alta, y al ver que la pequeña jirafa cambiaba  de forma y color, intentó alejarla de los astros jalándola por la cola, pero su amiga se encontraba hipnotizada por el sabor de las exquisitas estrellas.   Sin perder más tiempo, Gorka se precipitó por la bajada de la montaña para buscar ayuda.

Todos los animales del bosque,  que buscaban a Maia  a lo largo de África, fueron reunidos por Gorka y emprendieron una excursión a la  cima  de la montaña más alta.  Al llegar a arriba, vieron con asombro como la pequeña jirafita se había convertido en una inmensa bola nacarada que se elevaba alejándose de la tierra.

Desde ese entonces cada vez que hay luna llena, cantan los lobos la historia de Maia la pequeña jirafa que de tanto comer estrellas en la luna se convirtió.

Puedes seguir leyendo: Cuentos infantiles

Jiraluna, la pequeña jirafa es uno de los cuentos infantiles de jirafas de la escritora Ximena Montilla Arreaza. Sugerido para niños de todas las edades.

Imprimir Imprimir

Comentarios