El muñeco de nieve
Había dejado de nevar y los niños, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recién formada.
La hija del herrero, tomando puñados de nieve con sus manitas hábiles, se entrego a la tarea de moldearla.
Haré un muñeco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo.
Le salio un niñito precioso, redondo, con ojos de carbón y un botón rojo por boca. La pequeña estaba entusiasmada con su obra y convirtió al muñeco en su inseparable compañero durante los tristes días de aquel invierno. Le hablaba, le mimaba…
Pero pronto los días empezaron a ser más largos y los rayos de sol mas calidos… El muñeco se fundió sin dejar mas rastro de su existencia que un charquito con dos carbones y un botón rojo. La niña lloro con desconsuelo.
Un viejecito, que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente: Seca tus lágrimas, bonita, por que acabas de recibir una gran lección: ahora ya sabes que no debe ponerse el corazón en cosas perecederas.









































Febrero 12th, 2008 at 21:01
He empezado a leer los cuentos y todo lo que tienes en esta página y me queda mucha labor por delante pero me gusta lo que veo. Este cuento del muñeco de nieve tiene una buena enseñanza.
Te felicito por tu página, es muy entrañable, seguiré al tanto de lo que vayas dejando aquí.
Un saludo
Noviembre 14th, 2008 at 12:17
seria muy bueno que los cuentos tubieran el nombre del autor, de la persona que se empeño para poder crear cuentos tan lindos