Blanca de colores

Blanca de colores. Escritora española.

Había una vez, una niña llamada Blanca, aunque ella era de muchos colores. El pelo de oro,  los ojos azules de cielo, piel de azúcar moreno y los labios rojos, rojos.

                        Pero Blanca no se portaba muy bien. Dejaba los juguetes tirados por el suelo, no quería compartir con su hermano, no hacía caso de sus papás y nunca, nunca se comía las verduras.

                        Un día Blanca se porto tan mal, pero tan mal, que su papá la mandó a la cama sin tomar postre después de la cena.

                        Cuando la niña se despertó a la mañana siguiente, descubrió horrorizada que había perdido todos sus colores.

                        Blanca era  blanca, pero blanca de verdad, toda blanca.

                        Sus padres la pusieron al sol, para ver si se ponía de algún color. Pero nada.

                        El médico le dio unas píldoras rojas y un jarabe amarillo. Pero nada.

                        Hasta en el colegio la quisieron pintar con rotuladores. Pero nada de nada.

                        –Yo quiero volver a ser de colores– protestó Blanca.

                        Y su abuelita que era muy buena y sabe mucho, le contestó:

Pórtate bien y veras como vuelven los colores.

                        Blanca recogió sus juguetes, jugó con su hermano y se comió todas, todas las verduras.

                        Cuando se fue a la cama, su pelo volvía a ser de oro, sus labios rojos y su piel, su piel de azúcar moreno.

                        Solo sus ojos seguían siendo de color blanco.

                        Su mamá le dio un dulce beso en la frente y le dijo:

                        –Te quiero mucho Blanca, hoy te has portado muy bien.

                        Blanca muy feliz, se durmió cerrando sus ojos, de color azul del cielo.

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Había una vez… un grupo de profesionales y autores independientes que habían decidido ayudar a recopilar, en un sólo lugar, literatura y material de todas las épocas, para padres -que en algún momento habían sido chicos- e hijos que, mediante la lectura, se convertirían en algún momento en mejores padres.

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