¿Quién era él?

"La confianza en Dios" " Cuento infantil para compartir y reflexionar entre padres e hijos

Cuentos infantiles espirituales

¿Quién era él? es uno de los cuentos infantiles espirituales de la escritora Alejandra Gómez de Obando. Perteneciente a la serie Escritos al espíritu del niño.

-¡Susana vamos! -Gritó su madre, se nos hace tarde y la abuela nos está esperando- Al escucharla, Susana bajo corriendo las escaleras.

-¡Ten cuidado Susana! Si corres así podrías caerte. –Me dijiste que me apresurara mamá y no quiero llegar tarde a asa de la abuela, además deben estar aún calientes los panecillos de anís, quiero ser la primera en probarlos.

-Eres increíble Susana, la vez anterior casi acabaste con todos los que habían en el plato, ni tu padre ni yo pudimos comer los de cobertura de chocolate.

-Prometo que esta vez les dejaré uno o dos dijo Susana.

Esa niña era una pícara traviesa hacía reír a su abuela con sus ocurrencias, todos los domingos esperaba con ansias la llegada de sus nietos pero en especial de su pequeña Susana.

Al llegar a la casa, de la abuela los estaba esperando en la mesa un almuerzo calentito y delicioso hecho por las mismas manos de la abuelita.

Después de comer la abuelita se sentó en la mecedora del jardín a escuchar los pájaros al atardecer, Susana aprovechó y se sentó a sus pies, hacía mucho que quería hacerle una pregunta a su abuelita y ahora que estaban a solas era el momento oportuno para hacerlo y le preguntó:

-¿Abuelita cómo era mi abuelito? Cuéntame, ya que yo era muy pequeña cuando se fue al cielo y no puedo recordar cómo era, ni qué decía de mí, sólo tengo un leve recuerdo de sus ojos y su sonrisa, pero con el paso de los días se me hace más difícil recordarlo.

Su abuelita la miró con dulcera y le preguntó:

-¿Qué quieres saber de él?

-¿Cómo era? He oído decir muchas cosas sobre él, de lo fuerte que era, de su sabiduría, de su bondad, pero a veces entre tantas voces siento que menos lo conozco y más se me confunde su imagen.

-Déjame empezar diciéndote que te amó muchísimo- Le contestó su abuelita y continuó diciendo- En apariencia era un hombre normal, sencillo y muy pacifico, pero cuando tenía que tomar una decisión no dudaba seguir su corazón y llegar hasta sus últimas consecuencias. Muchas veces tuvo que renunciar a vengarse y perdonar a los que sin causa se hicieron sus enemigos y cuando ellos lo necesitaron no dudó en darles la mano.

Me enseñó a tener las manos extendidas sin importar a quién, decía que la mejor manera de demostrar que Dios existía era amando a quién no deseábamos amar.
Era muy sabio pero su sabiduría decía que provenía de su Padre Celestial, del amor que Él había sembrado en él y por él, y que no podía pasar por alto en un mundo lleno de odio un amor tan grande.

Aprendió a ser fuerte en medio de la guerra, a ser libre en medio de los problemas, aprendió que es mejor perdonar que amargarse por el odio.
Me enseñó que es mejor creer aunque todos te llamen tonto a vivir una vida en incredulidad, aprendí a su lado que la fe en el Padre Celestial, te llena la vida de sorpresas y te ayuda a superar las que no son tan buenas.

No era un hombre perfecto, pero sabía que el haberse acercado a Dios era la mejor de las decisiones de su vida y eso le ayudaba a valorar todo lo que tenía y esperar con fe y paciencia las cosas que le hacían falta.

Tu abuelo Susana, era un hombre nada más, pero su verdadero valor estaba en quién había puesto su confianza, en su Dios y Salvador-

La niña miró fijamente a su abuelita, luego miró al cielo y le dijo a su abuelita:

-Siempre me pregunté a dónde se había ido mi abuelito y a pesar de que me decían que estaba en el cielo no lo comprendía, pero ahora lo entiendo, ahora sé dónde está y con quién se fue ¿Está con Jesús verdad abuelita?

-Así es mi pequeña, respondió su abuelita.

Fin

¿Quién era él? es uno de los cuentos infantiles espirituales de la escritora Alejandra Gómez de Obando. Perteneciente a la serie Escritos al espíritu del niño.

Ministerios Cristianos Una Voz de Esperanza
Costa Rica

Para reflexionar:

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Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme al calor y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia y nunca deja de dar fruto.
Jeremías 17: 7-8
Más alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Dios, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; por que estas cosas quiero dice Dios.
Jeremías 9:23-24
Lo más valioso de una persona no está en lo exterior, ni en lo que posee, si no en lo que lleva dentro, si lo que nos llena nos domina, seria conveniente que sea Dios.
Un hombre sabio sabe elegir lo mejor y no existe nada en este mundo ni fuera de el, mejor que Dios.
“Enséñale al niño desde pequeño la existencia de un Dios de amor y aprenderá a confiar en Él”

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