La iguana de la escuela

La iguana de la escuela

La iguana de la escuela

La Iguana de la Escuela. Danny Vega Méndez, escritor de Panamá. Cuentos infantiles con enseñanzas.

 

Posada sobre una frondosa rama de un mango, se movía al son de la fuerte brisa, una verde iguana. Nunca imaginó que su vida cambiaría junto al regreso a clases.

Allí en la escuela los niños hacían de su paciencia la penitencia de una vida tranquila. Sucede que durante el recreo, la principal diversión era apedrear a la iguana. Pese a las órdenes de la maestra de dejar tranquilo al pobre animal.

“¡Tendrás que irte!”, le aconsejó un ardilla que lo único que buscaba era quedarse sola en aquel gran árbol de mango y deleitarse de sus frutos.

“¡Este es mi hogar!”, decía la iguana. “No quiero ir a otro lugar; además yo no le causo daño a ellos.

“Si, pero tarde o temprano puedes salir herida”

“No seré la única perjudicada, pues tú causas más estragos que yo”, sentenció el verde animal.

El tiempo que es el mejor juez, determinó algo impensable, a la pobre ardilla le fue peor que su amiga la iguana, pues resulta que rumiaba varios magos a la vez, y esto provocaba que cayeran pero en malas condiciones. No lo hacía sola, los rumiaba en compañía de los pájaros aunque estos podían volar y escapar de las piedras que lanzaban los niños.

La iguana quiso ayudar a la ardilla para poder sobre vivir a las torturas, la iguana le enseñó le cómo esconderse muy bien entre las hojas, y a su vez la ardilla, cómo correr mucho más rápido. Sin embargo, la roedora no pudo contenerse; y por culpa de ella también golpeaban al verde animal.

La iguana fue mucho más inteligente. Como ella es gran conocedora de los cambios del tiempo. Cada vez que hacía un buen día para jugar, se acercaba a los salones y permitía que los niños pudieran verla de cerca pero no muy cerca. Así, con el tiempo se ganó el respeto y la admiración de todos.

“No molesten a la iguana, pues si lo hacen hoy no será un buen día: lloverá”, decía la maestra constantemente para que sus alumnos aprendieran más de esos animales.

Desde entonces la iguana se pasea muy segura por la escuela, pero no así la ardilla que siempre se le ve muy temerosa como queriendo huir a cada instante.

Fin

 

La iguana de la escuela. Lecturas para niños de primaria. Historias para aprender. Literatura infantil y juvenil, cuentos que no pasan de moda.

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