Ya lo haré

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Ya lo haré

Ya lo haré. Luis Pisa Tolosa, escritor español. Cuento para jóvenes. Cuento sobre la importancia de no postergar lo que debemos hacer.

Cuenta la historia que en un poblado llamado Narsvick, vivía una familia compuesta por el padre Rudolf, el cual era leñador y pasaba muchas horas fuera de casa ganándose un jornal para alimentar a su familia.

Ranel, su esposa, la señora de la casa madre de dos hijos que se ocupaba de todas las labores del hogar y de preocuparse que a sus hijos no les faltara de nada, y por último andaban éstos dos, dos niños de 7 y 11 años respectivamente.

Micael tenía siete años y era un niño aplicado en las letras, en sus estudios, con inquietudes, le gustaba leer libros, sobre todo, libros en el que se narraban historias en la que todo tenía un final feliz.

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Le encantaba ver como los caballeros se tenían que ver las mil y unas por salvar a las princesas, como para descubrir tesoros había que revelar difíciles enigmas… por su parte Isus, su hermano mayor no solía parar mucho en las letras, y no le gustaba la escuela que digamos…

La frase preferida de Isus cuando le preguntaban sobre la tarea era “Ya lo haré”. Isus tenía un comportamiento distinto, era algo caprichoso y desobediente, pero nunca había fallado en sus cosas, pero la maldita costumbre del “ya lo haré” le estaba costando más de algún castigo. Un día en la escuela les mandaron a ambos hermanos una redacción sobre un tema libre…

Micael cumplió e hizo su redacción sobre su familia y pudo ir a jugar, pero Isus en la hora de estudio se pasó todo el rato con su tirachinas, pensando para sí mismo aún me queda tiempo… y le decía a su mamá “Ya lo haré”, aún me queda tiempo.

Al día siguiente al volver de la escuela Micael llegó a casa con una gran nota que decía “Micael se esfuerza constantemente por lo que hoy ha recibido un premio en la escuela”, sin embargo Isus llegó con otra… “Isus no trabaja constantemente, está retrasándose respecto a sus compañeros”. La madre no decidió castigarlo, pero le obligó a hacer la redacción antes de que su papá viniera de trabajar.

Era viernes y esa misma tarde se oyó un alboroto enorme en el pueblo y la gente andaba perdida, unos leñadores se habían caído al río y andaban perdidos, entre ellos uno era Rudolf el padre de Micael e Isus. Un vecino fue a casa a avisar de lo acontecido. Era la hora de la merienda pero Micael se levantó de un salto y fue con cuatro hombres del pueblo a buscar a su padre y a los otros leñadores. Sin embargo Isus dijo “ahora iré, seguro que se han equivocado de camino y vuelven un poco más tarde”.

Toda la tarde y toda la noche los que se quedaron en el poblado protegiendo las casas anduvieron preocupados por lo que les podría haber pasado a los leñadores y a los que fueron a rescatarlos. Al día siguiente no habían aparecido ninguno de los leñadores y tampoco los pueblerinos que habían salido en busca de éstos… Isus muy preocupado, salió de mañana en busca de los leñadores y al rato cuando ya iba a dar su búsqueda por perdida fruto de la desesperación se los encontró capturados en una maraña de arbustos y árboles junto a su hermano y los cuatro hombres que habían ido en busca de éstos.

Llevaban toda la noche intentando levantar unos árboles y sacar a los leñadores que habían quedado atrapados, pero ellos solos no podían levantarlos, les hacía falta alguien más pero al hacérseles de noche, los que cinco exploradores que habían ido a la búsqueda de los leñadores no pudieron volver para conseguir más ayuda pues no sabían volver desde allí al poblado, ya que se habían adentrado en una parte del bosque que sólo conocían los leñadores.

Cuando Isus llegó se los encontró intentando levantar una serie de árboles que habían dejado atrapados a los leñadores. Con la ayuda de Isus, pudieron rescatar a los leñadores y éstos pudieron indicar la vuelta al poblado. En el pueblo todos andaban muy contentos, menos una persona que andaba contrariada, ese era Isus que lamentaba y se repetía una y otra vez… “Si hubiera ido ayer, podríamos haber rescatado a los leñadores y nadie en el pueblo habría sufrido”.

El lunes llegó a casa una nota de la profesora de Isus que decía “Rectificar es de sabios y aprender de los errores más, Isus ha traído una redacción que se titula “NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS HACER HOY”.

Fin

 

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Ya lo haré. Cuentos con moraleja, cuentos cortos con mensajes y valores. Lecturas para niños de primaria. Reflexiones para toda la familia.

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