La importancia del juego

La importancia del juego

La importancia del juego

 

La importancia del juego. Escritora de Perú.
Recopilación.


Un juego es una totalidad muy compleja que apunta a una infinidad de aspectos. No es una herramienta de adiestramiento. Se parece más a una obra de arte: nadie ve un cuadro para desarrollar su sensibilidad al amarillo. Podríamos decir que un juego es como una obra de arte (en la mayoría de los casos: anónima y colectiva) que sólo existe cuando se la practica y para quienes la practican, no para los que miran de afuera.
Los juegos son importantes porque enseñan alegría, porque nos arrancan de nuestra pasividad y nos colocan en situación de compartir con otros. Así como la danza nos cuenta de algo que sólo con danza se puede contar, los juegos enseñan algo que sólo los juegos enseñan y que no se traduce en palabras. Brindan un buen clima de encuentro, una actitud distendida, nos revelan torpezas de un modo que no nos duele descubrirlas, cambian los roles fijos en un grupo, son otra manera de incorporar una sana y necesaria picardía, despiertan, “desactivan la bomba”. Por sobre todo, y esto corre el riesgo de sonar a telenovela barata, son un constante mensaje de vitalidad que se graba en quienes los realizan, aportan una especie de combustible vital básico.

Al igual que el carnaval nos invitan a que nos olvidemos de nuestra propia cara, de nuestra manera habitual de ser y nos pongamos otras máscaras, otros roles. Quizás veamos que en nosotros también hay otros y que esos juegos los despiertan e invitan a salir y revelarse. Obtendremos, por un momento, aquello que tanto anhelaba Borges: el alivio que da dejar de ser nosotros mismos.
Como señala Jean Duvignaud, lo valioso de los juegos es que rompen el orden establecido y nos colocan en una zona, en un “caos”, que está más allá de toda preocupación de eficacia, de finalidad, de utilidad. Zona de “caos” que está cargada de intensa vitalidad y de frescura.
La justificación de los juegos radica en su misma intensidad, en cierta fascinación perturbadora que producen, en su vértigo.
Una actividad lúdica bien utilizada es una poderosa herramienta de cambio.
Los juegos son herramientas de la alegría, y la alegría además de valer en sí misma es una herramienta de la libertad.

¿Hasta qué edad somos creativos?

Un tema controversial para los empleadores corresponde a la pregunta: ¿hasta qué edad es creativa una persona? La creencia de que los jóvenes son más creativos marcó un hito en las políticas de contrataciones de los años 80 en adelante. Al parecer, con ello desperdiciaron mucho talento creativo.

David Galenson investigó el tema estudiando la biografía y los ciclos creativos de artistas famosos -que usualmente son considerados creativos y trascendentes- en campos como pintura, poesía, novela y dirección cinematográfica (“Age and Creativity: the influence of personality type”; Current, Nov. 2006). Encontró que hay dos tipos de artistas creativos: los experimentales, que no planifican ni saben a priori a dónde quieren llegar, pero persisten sistemáticamente en mejorar sus trabajos convencidos de que a partir de eso surgirán sus descubrimientos; y los artistas conceptuales, los buscadores, los que quieren comunicar sus ideas y emociones, que hacen mucho trabajo preparatorio para asegurarse de que llegarán a lo que anticiparon. En ellos, las innovaciones aparecen con la formulación de la nueva idea.

Los ciclos de vida creativa de ambos tipos de artistas son diferentes. Los experimentales hacen sus mayores contribuciones hacia el final de sus carreras, por el peso de su sabiduría acumulada. Los conceptuales más bien son esos genios juveniles que hacen sus contribuciones en cualquier momento de su vida, incluyendo su época más juvenil.

Galenson corroboró su tesis estudiando a los pintores Paul Cezanne (experimental), Picasso (conceptual, pintó Las señoritas de Avignon -cubismo- a los 26 años), los poetas Robert Frost (experimental), T.S. Eliot (conceptual, escribió The Love Song of J. Alfred Prufrock a los 23 años), los novelistas Mark Twain (experimental) y F.Scott Fitzgerald (conceptual, escribió The Side of Paradise a los 24 años), los directores de cine John Ford (experimental) y Orson Welles (conceptual, dirigió Ciudadano Kane a los 26 años).

El mismo patrón emergió del estudio de cientos de artistas experimentales que hizo el historiador del arte Roberto Jensen, quien analizó la vida artística de los experimentales Leonardo, Miguel Angel, Tiziano, Rembrandt y los conceptuales Masaccio, Rafael, Caravaggio y Vermeer.

La importancia práctica de estos hallazgos radica en que confronta la creencia generalizada de que el ciclo de creatividad depende de la edad, el ámbito intelectual o la profesión de la persona. En cambio, encuentra que depende más de las características de personalidad y habilidades.

Es una buena noticia para la gente mayor de 40 años con talento creativo.

¿PORQUÉ ESTRESAMOS A LOS NIÑOS?
Artículo: León Tratembergh

Cada vez resulta más frecuente para educadores y pediatras encontrar niños y niñas desganados, cansados, desmotivados, poco imaginativos, obesos y hasta con trastornos de alimentación.  Según la Conferencia Mundial de Salud Mental e Infantil, un 13% de los menores norteamericanos son obesos y  susceptibles de diabetes, más de dos millones toman Ritalin  (droga para el DDA), y más del 20% sufre algún problema de salud.

El psicólogo David Elkind de la Universidad de Tufts, quien publicó sus investigaciones de 20 años sobre el desarrollo temprano en el libro “El poder del juego”, señala que la televisión junto con las múltiples actividades dirigidas por adultos les han quitado a los menores 12 horas semanales de tiempo libre, de las cuales al menos 8 se dedicaban antes a juegos y actividades no estructuradas al aire libre. En cambio se duplicó el tiempo dedicado a deportes organizados y se quintuplicó el tiempo dedicado a actividades pasivas como mirar televisión o jugar con juegos tecnológicos. Todo esto como consecuencia de una mal entendida estimulación temprana que promete un mejor desempeño escolar futuro. Algunos centros educativos ceden a la presión creciente de los padres  para incorporar cada vez más horas académicas para actividades como computación, talleres de arte, música, deportes etc. Sin  contar las horas de entrenamiento que debe pasar niños de 4 y 5 años para los exámenes de ingreso a colegios selectivos.
Esta tendencia a llenar la agenda de los niños con actividades dirigidas terminan contaminando el mundo infantil con el estrés adulto. “Hay un temor al vacío, a la agenda vacía” (Alberto Berro en La Nación 16/1/2007). Los chicos  viven los deportes y actividades organizadas por los adultos como si fueran  nuevas obligaciones que tienen un horario y lugar pre establecido para su  realización. No se entiende la importancia que tiene para los niños tener un poco de tiempo muerto, en el que no tengan previsto hacer nada, para así usar el  tiempo vacío para estimular su mente, crear juegos y  desarrollar su imaginación.
Elkind recomienda dejar jugar a los niños sin tanto horario y estructura adulta.   Evitar el exceso de televisión y de juguetes en casa, especialmente los electrónicos, de modo que puedan estimular su imaginación. Evitar también la carga excesiva de actividades estructuradas y enseñarles a los chicos a aprovechar el  tiempo libre usando materiales sencillos del hogar con los que pueden explorar (utensilios, ropa usada para disfraces, etc.).

Para Elkind el juego es vital para la felicidad, la salud y el bienestar físico, emocional y espiritual. Son muy estimulantes las actividades al aire libre como subir y bajar escaleras (lo que estimula desarrollo motriz), jugar a las  escondidas organizando a su antojo el tiempo y espacio de búsqueda (lo que incentiva la imaginación), jugar con bloques para entender que los cambios en las formas no alteran la cantidad (lo que cultiva el concepto de unidad), etc.

Sin duda hay quienes interpretan que preparar al niño para el futuro significa llenarlos de actividades estructuradas que matan su fantasía, imaginación y  creatividad. Es como atrofiarle tempranamente los músculos a quienes se  espera que sean los futuros grandes atletas. Así difícilmente formaremos adultos plenamente inteligentes, críticos, autónomos, creativos y creadores.
Dejemos de torturar a los niños. Es importante darles libertad para divertirse, pensar, excitar su mente y fantasear.

Imprimir Imprimir

Comentarios