Integración y discapacidad. Equinoterapia: “Un si, entre tantos no”

Integración y discapacidad. Equinoterapia: “Un si, entre tantos no”

Integración y discapacidad. Equinoterapia: “Un si, entre tantos no”

 

Tema de la semana: Integración y discapacidad. Equinoterapia: “Un si, entre tantos no”

Todos sabemos que hacer deporte es beneficioso, no sólo para el cuerpo, sino para la  psiquis. Lo que tal vez muchos no sepamos es que algunos deportes o ejercicios físicos pueden ser para todos, absolutamente todos.

A los papás que tienen un hijo con alguna discapacidad, les es familiar la idea hacer kinesiología, ejercicios específicos, etc., pero ¿cuántos de ellos saben que sus hijos pueden acceder a diferentes disciplinas? Son muchas las cosas que se pueden hacer para mejorar la calidad de vida de nuestros hijos, más de las que conocemos seguramente.

Un claro ejemplo es la EQUINOTERAPIA. Para contarnos de qué se trata y cuáles son sus  múltiples beneficios, nos hemos reunido con la Sra. Alejandra Valenti, miembro de la AA.A.E.P.A.D. (Asociación Argentina de Actividades Ecuestres para Discapacitados)- quien, además de brindarnos toda la información necesaria, nos dio algunos detalles me, atrevería a decir,  esperanzadores.

La equinoterapia no tiene límite de edad.  La pueden hacer niños y adultos con cualquier tipo de discapacidad y se trabaja exclusivamente para cada caso.

No todos sabemos que el caballo camina igual que nosotros. El animal nos hace hacer los mismos movimientos que hacemos nosotros cuando caminamos. En muchos casos quien cabalga, no puede caminar, en este caso el animal ayuda a estimular todos los músculos que son necesarios para que la discapacidad no aumente.

La discapacidad no se cura, lo que se necesita es mejorar la calidad de vida de nuestros hijos y que su discapacidad no progrese. Estimular todo lo que ellos no pueden hacer. En este caso, el caballo ayuda a mover columna, médula, es un movimiento tridimensional: costados, ir para adelante y para atrás. El caballo estimula toda la parte de tronco para tener mejor postura, corrección, trabajo de aductores. El trabajo con las riendas es necesario y ayuda para todo lo que sea brazos. Se trabaja con caballos altos, cosa que, en primera instancia, asusta un poco a los padres. Lo importante del caballo es la mansedumbre, no otra cosa. Para la autoestima de los chicos es muy importante, porque para estos niños que tienen tantos NO, tienen este SI que es el manejar algo grande, el poder dominar el caballo.

El tema de la altura y el tamaño tiene un porque. Por ejemplo, en los chicos hipoacúsicos que sufren problemas de vértigo/equilibro, si se les da un caballo chiquito nunca se corregirá el equilibro, hay que darle algo alto, con lo cual el niño venza el miedo a la altura. Todo tiene un por qué y una metodología según el caso.

Es importante destacar que, no hay un tiempo para alcanzar la meta deseada, tal como no lo hay para nadie, influye los miedos, entre otras cosas. Nunca se le promete al padre en cuanto tiempo puede haber un cambio. Se hace un plan de trabajo para el año, a fin de año se evalúa qué se logró y qué no, el por qué no se logró y se renuevan los objetivos para el año siguiente.

La actividad de andar a caballo es un binomio compuesto por el de arriba y el de abajo, el caballo percibe todo, el miedo, la agresividad, etc. Los caballos, según los dichos de la Sra. Valenti, son ovejas, pareciera que perciben que llevan una persona especial arriba. Son entrenados durante muchos meses antes de que un niño lo monte. Los instructores son personas muy preparadas que hace años que están en esta actividad y tiene un dominio absoluto del animal. Puede subir un niño sin piernas, aún siendo una actividad donde las piernas son fundamentales, el caballo tiene que andar, sabiendo que no será impulsado, o que tiene piernas pero no las puede usar, otro que no puede usar las riendas y muchos casos más. Hay que entrenarlos hasta para que no pateen cuando se les pasa por atrás. Se los adiestra especialmente para esta actividad. Un niño con daño cerebral tiene movimientos involuntarios. En este caso, hay que enseñarle al caballo a que este movimiento involuntario no es agresivo para él.

Otros detalles a tener en cuenta es que los papás no acompañan la actividad para no transmitir su eventual miedo al niño. La escuela está preparada para no interrumpir sus clases en caso de lluvia o mucho calor, pues hay un picadero cubierto.

Socialmente es espectacular, esta terapia más allá de sumar, como cualquier terapia es más entretenida, no se está encerrado en un consultorio, sino al aire libre. Los chicos dicen que van a entretenerse, así lo sienten, y desde ese lugar se trabaja con la terapia en sí.  Tienen un lugar de pertenencia, es su lugar, nadie mira a nadie, todos son iguales.

A nivel integración se deja que los hermanitos monten también, para hacer, a nivel deportivo, una actividad con su hermano especial, esto ayuda a asimilar esta situación.

Lo que se busca es que la persona vaya a divertirse, mejorando su calidad de vida. Darle un sí dentro de tantos no.

Un dato a tener en cuenta es que por este año no hay vacantes y hay obras sociales que cubren este tratamiento.

Les cuento que la escuela es realmente muy bonita, hay juegos, muchas flores, un cielo abierto que vela por nuestros niños, gente que trabaja con mucho amor, pero sobre todos NIÑOS QUE SONRIEN Y SIENTEN QUE PUEDEN.

“Siempre he pensado que nada es mejor que viajar a caballo, pues el camino se compone de infinitas llegadas. Se llega a un cruce, a una flor, a un árbol, a la sombra de la nube sobre la arena del camino; se llega al arroyo, al tope de la sierra, a la piedra extraña. Pareciera que el camino va inventando sorpresas para goce del alma del viajero”. (Atahualpa Yupanqui)

Agradezco a las Sras. María del Carmen de la Serna, María de los Angeles Kalbermatter y Alejandra Valenti, quienes más allá de trabajar por nuestros hijos todo el tiempo, han tenido la gentileza de brindarme la información necesaria para que hoy podamos saber que algunas disciplinas deportivas son realmente para todos.

Para comunicarse con la Asociación
aaaepad.org
[email protected]
45765585/47763089

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