Inserción laboral. Trabajo y discapacidad

Inserción laboral. Trabajo y discapacidad.

Inserción laboral. Trabajo y discapacidad.

Tema de la semana: Discapacidad e integración

La inserción laboral de una persona con discapacidad: Un derecho, una necesidad, una obligación de la sociedad.


“El trabajo dignifica” es una frase muy conocida del Tte. Juan D. Perón. Lejos de cualquier connotación política, es una frase que encierra una verdad irrefutable. Un trabajo digno engrandece al hombre, lo eleva sea cual sea su actividad. El trabajo es una escuela en sí mismo, uno aprende no sólo el trabajo específico que le toca hacer, sino a salir al mundo, a relacionarse con la gente, a autoabastecerse económicamente, a mantener una familia, entre tantas otras cosas.
El tener un trabajo es un derecho que debemos tener todos, cada uno de acuerdo a sus posibilidades y aptitudes podrá realizar el trabajo más conveniente, pero nada, ni nadie puede privarnos de la bendición que significa el desarrollar una actividad y ganarse la vida dignamente y por nuestros propios medios.
En la Argentina que vivimos no siempre es fácil encontrar un trabajo, menos aún para las personas con algún tipo de discapacidad. No hay una conciencia social, ni una estructura que ayude a insertarlas en el mercado laboral.
No hay una gran conciencia social y estatal para insertar en la vida cotidiana a las personas con discapacidad. Las gran cantidad de calles en cuyas esquinas aún no hay rampas; en las que sí hay, no siempre están en buen estado, perjudicando el desplazo de personas que se mueven con sillas de ruedas. Los colectivos cuyas rampas móviles no siempre funcionan, los ascensores de las líneas de subtes que suelen estar fuera de servicio. Estos, por citar sólo algunos ejemplos.
En el área laboral pasa algo similar, aún no se ha tomado debida conciencia que muchísimas personas con discapacidad pueden desarrollar perfectamente un trabajo.

Sin embargo y gracias a Dios, existen muchas fundaciones con ganas de cambiar las cosas. Personas que sí hacen algo.

Este es el caso de la Fundación Par, quien en forma gratuita y sin fines de lucro, trabaja para la inclusión de personas con discapacidad y fortalecer en la sociedad el derecho de igualdad de oportunidades.

Cito textualmente la filosofía de esta fundación, por demás interesante y aleccionadora:

“Hay una gran diferencia entre considerar a la persona con discapacidad como un sujeto de derecho y ejercer una política cuyo eje vertebral es el asistencialismo, tal como sucede desde el Estado argentino. Desde la Fundación Par apostamos a la autodeterminación, incentivándolas a que sean ciudadanos preactivos e independientes para valerse en esta sociedad como un par, como uno más. Consideramos que la diversidad enriquece y que todas las personas tenemos diferentes capacidades más allá de la discapacidad que se pueda poseer. Por eso, movilizamos todos nuestros recursos para generar una sociedad más justa y más inclusiva con igualdad de oportunidades para todos”.

El mensaje es claro y debería serlo para todos, el derecho a igualdad de oportunidades. No se trata de asistencialismo.  dádiva o un favor, se trata de que todas las personas, cada una de acuerdo a sus posibilidades, tenga el derecho y la oportunidad de realizarse en un trabajo, de ganarse la vida, de desarrollarse independientemente, como uno más.

Para lograr este objetivo la Fundación Par cuenta con varios programas:

– Apoyo a emprendedores: para el cual se financian mediante un crédito solidario la puesta en marcha de sus emprendimientos.

– Capacitación para el trabajo: Brinda cursos gratuitos para facilitar herramientas que mejoren los perfiles laborales.

– Empresas inclusivas: Mediante charlas y talleres se brinda un plan de capacitación y acompañamiento integral para que las empresas se conviertan en verdaderas empresas inclusivas.

– Investigación y políticas públicas: Se publicó el libro La discapacidad en Argentina, el cual fue el puntapié inicial para trabajar en red con otras organizaciones en la elaboración de propuestas de políticas públicas que apunten a mejorar masivamente la calidad de vida de las personas con discapacidad. También se promovieron encuentros en el interior del país sobre derechos y oportunidades para todos.

– Par en el interior: Visitamos distintas localidades del interior del país, con el objetivo de brindar a las personas con discapacidad herramientas que fomenten su inclusión social y laboral.

– Participación y derechos ciudadanos: Brindamos talleres específicos sobre Legislación y Derechos Ciudadanos con el objetivo de promover la participación de las personas con discapacidad en la lucha por sus derechos y en el cumplimiento de sus obligaciones.

– Servicio de integración laboral: Bajo nuestro lema “a igual capacidad, igual oportunidad” evaluamos y acompañamos a cada trabajador con discapacidad motriz y/o sensorial para que pueda incluirse en el mercado laboral de forma competitiva.

– Transformando escuelas para la inclusión: Este programa busca generar una transformación de fondo en el sistema educativo argentino, promoviendo la concientización de todos los actores de la comunidad escolar y favoreciendo la transformación de las escuelas en escuelas inclusivas. Busca reducir la exclusión de la niñez y adolescencia con discapacidad y promover la igualdad de oportunidades en el sistema educativo común. Para ello se realizan foros, charlas y actividades vivenciales con padres, docentes, alumnos y directivos de escuelas comunes

Datos extraídos de la página Web de la Fundación Par (fundacionpar.org.ar).

Como podemos ver, aún en medio de la indiferencia y la indolencia en muchos casos, se puede hacer mucho. La inclusión de una persona con discapacidad en cualquier área que sea, es un deber de todos.

Tal vez haya muchas personas que desconocen que sí hay un lugar para ellos, una oportunidad para su hijo, un camino a seguir, una esperanza de poder desarrollarse. Es bueno conocer que mucha gente trabaja para que todos tengamos igualdad de oportunidades.
Ahora sabemos que no todas las puertas están cerradas para las personas con capacidades diferentes, que hay barreras que ya se han levantado para que nuestros hijos, amigos o parientes puedan pasar al mundo laboral, se puedan insertar como uno más, como lo que son.
Repito, no se trata de hacer un favor, se trata de hacer valer un derecho que le corresponde a todo ser humano, que le es propio, que nadie debería quitarle.
Hoy hemos hablado de la Fundación Par, pero no es la única por suerte.
Me quisiera detener en la palabra “par”. Cuando uno habla de pares, habla de igualdades, de un ser que es afín a uno, alguien que tiene algo en común. De eso se trata, de realmente entender que todos somos PARES, no importa si quien tengo al lado no puede oír, eso no lo aleja de la condición de par. Todos somos seres humanos, todos somos lo mismo en nuestra esencia, con lo que podamos y con lo que no podamos hacer también.
Les propongo pensar en el siguiente ejemplo: un par de zapatos. ¿De qué sirve uno sin el otro? Con las personas pasa algo parecido, no porque una no sirva sin la otra, nada más lejos, pero si bien somos individuos, lo somos en sociedad. Necesitamos nuestro par, no estamos hechos para transitar la vida solos. El par de cada hombre, es cada hombre y así sería hermoso que todos lo entendiésemos en todos los ámbitos, social, laboral, escolar. Sin duda si hiciéramos carne este pensamiento, no habría lugar para la desigualdad, todos seríamos pares.
Agradezco infinitamente la gentileza de la Sra. Luciana Mantero, quien se puso a mi entera disposición para poder realizar esta columna.

Para informarse acerca de los programas de la Fundación Par o colaborar con la misma:

Thames 808
Tel. (011) 4778-5800
informes@fundacionpar.org.ar
www.fundacionpar.org.ar

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