Prepararse para leer

Prepararse para leer


Éstas son algunas sugerencias para prepararse y hacer interesante y motivadora la lectura en voz alta:

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  • Planificar el tiempo de lectura de acuerdo con la edad de los niños. Los niños más chicos tienen períodos de atención muy breves, de pocos minutos. A medida que crecen, estos períodos aumentan, por supuesto, de acuerdo con el interés que les genere la propuesta.
  • Conocer los libros que leerá, antes de leérselos a los niños. Es importante elegir un libro para el niño al que se leerá el cuento, hojearlo y pensar entre otras cosas: ¿Qué conceptos o ideas pueden ser nuevos para los chicos? ¿Qué palabras o modos del lenguaje pueden ser desconocidos para ellos? ¿Qué partes de la historia son las que más les interesarán? ¿Hay puntos de la historia en los cuales usted pueda detenerse para invitar a los niños a predecir qué sucederá después? ¿Qué conversación puede mantener con los niños acerca de las ilustraciones del libro? ¿Qué agregan las ilustraciones a la historia?
  • Presentar los libros a los niños. Antes de comenzar la lectura, el adulto puede mostrarles la portada, leerles el título, el nombre del autor y del ilustrador. Preguntarles si se imaginan de qué se trata el cuento, si lo leyeron antes, cómo se imaginan que será.
  • Si el libro tiene una dedicatoria, mostrarla a los chicos. A muchos les interesan y conmueven estas dedicatorias. Cuando se señala a los niños estos aspectos, ellos empiezan a utilizarlos en sus propios escritos.
  • Durante la lectura, recurrir a gestos y movimientos corporales y utilizar diferentes tonos de voz que vayan creando un “clima” y transmitiendo los sentimientos de los personajes. Enfatizar ciertas palabras, dramatizar eventos, representar las emociones de los personajes con expresiones faciales y movimientos del cuerpo, reproducir los sonidos de los animales o los ruidos del ambiente, son estrategias muy efectivas. A los chicos les encanta sentir la acción de lo que ocurre en la historia. Además, esto permitirá que comprendan las historias, se introduzcan en el clima y en el mundo de los personajes.
  • Si es necesario, explicar las palabras que no conocen. Uno de los objetivos de la lectura en voz alta, es que los chicos comprendan el significado de la historia y la disfruten. Por ello, si se presentan palabras que los chicos desconocen, se puede explicar su significado brevemente y continuar con la lectura.
  • Estar atento a las reacciones de los chicos. Esto permitirá seguir adelante o detenerse en algún pasaje del libro para dejarlos hacer un comentario, mostrarles ilustraciones, etc.
  • Asegurarse de que los niños estén interesados en el libro. Si los niños no están escuchando o respondiendo con entusiasmo a la lectura, es importante no obligarlos a permanecer sentados escuchando 2 ó 3 cuentos. El adulto puede hacer con ellos otra actividad, como por ejemplo, representar el relato en papel, relacionar la historia con algún elemento familiar para los chicos, y retomar la lectura más tarde.
  • Mostrar las ilustraciones de los libros y conversar sobre ellas. Girar el libro de modo que los chicos puedan ver las ilustraciones, conversar acerca de ellas, ayudarlos a encontrar los nombres para las cosas que ven en las ilustraciones, son estrategias para que los niños se sientan parte de la historia, y participen del proceso de lectura.
  • Conversar con los niños sobre las historias a medida que leen y al concluirlas. Realizar preguntas a los niños acerca de la historia, por ejemplo: ¿Qué piensan de tal o cual personaje?, ¿Qué creen ellos que pasará luego?, ¿Han visitado ustedes un lugar que se parezca a éste?, ¿Han visto animales como los que aparecen en el libro? De todos modos, hay que tener en cuenta que conversar es importante, pero también es necesario mantener el hilo de la historia para que los chicos puedan entenderla.
  • Permitirles hacer preguntas. Los niños necesitan oír para comprender el cuento, pero también deben sentirse en confianza para hacer preguntas o comentarios sobre la lectura.
  • Relacionar la historia con las propias experiencias de vida de los chicos. Es importante estimular a los niños a pensar acerca de cómo pueden conectar la historia con sus propias experiencias. ¿Los personajes se parecen a alguno de su familia? ¿Alguna vez hicieron lo que hizo el personaje? ¿Conocen un lugar parecido al escenario donde transcurre la historia?
  • Invitar a los niños a dramatizar el cuento mientras lee. Esto les ayudará a mantener la atención y el interés en la narración. Esta sugerencia será mejor recibida por los niños menores.
  • Utilizar en algunas ocasiones muñecos o títeres para presentar los cuentos o para contarlos. Puede ser una forma divertida de atraer la atención de los chicos.
  • Terminar las historias. A los chicos les gusta sentir que algo ha sido iniciado y finalizado. Es importante que el adulto que lee, se asegure de terminar el cuento que está compartiendo con ellos, y les dé la oportunidad para conversar acerca de la historia.
  • Tener buena predisposición para contar los mismos cuentos una y otra vez. A los chicos más chicos, les encanta que les cuenten las mismas historias varias veces, por eso es importante tener paciencia y comprender este deseo.
  • Luego de leer un cuento, conversar con los chicos acerca de lo que leyeron. Esta conversación deberá parecerse a aquella que mantienen dos amigos acerca de algo que han experimentado juntos. Es importante evitar que los chicos perciban este momento como un examen. Éstas son algunas preguntas que pueden orientar su conversación: ¿Qué me recuerda esta historia?, ¿Qué me pareció el final?, ¿Qué dudas me quedaron acerca de los personajes?, ¿Cuál fue la parte que más me divirtió?, ¿Qué fue lo que menos me gustó de la historia?, ¿Qué le cambiaría?

www.leer.org.ar

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