Hijos en hilera

juncos

¡Qué tiempos corren!
llenos de olvido.

Hay un jardín en calle Venecia
lleno de lirios y madreselvas.

Dicen que el agua escasea
porque no ha llovido.

Lluvia que los conjuros
no dejan derramar la sabia dulce.

Falta tiempo, dicen los más cautos;
otros, escasea el trabajo.

Ahí, esperando,
en hileras, están esos juncos y guijarros.

La mirada sonriente.
La mirada ardiente.

Para comprar guijarros
y madreselvas.

Fin

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