Leucemia lo que hay que saber – Semana del Bienestar

EnCuentos.com se hace eco de la Semana del Bienestar.

Colaborando la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, hemos decidido publicar información sobre las enfermedades no transmisible, entre otros temas.

En EnCuentos.com también queremos crear entornos saludables para una vida más saludable por eso, cada día de esta semana, publicaremos un artículo diferente y todos tendientes a tomar conciencia que una vida mejor es posible.

Hoy: Leucemia (enfermedad no transmisible)

¿Qué es la leucemia? ¿Qué tipos de leucemia existen? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo se diagnostica la leucemia? ¿Qué tratamientos hay?…

A continuación os dejamos información detallada para que conozcáis esta enfermedad más a fondo. ¿Qué es la leucemia? La leucemia es el cáncer de la sangre y se desarrolla en la médula ósea.

La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el centro de los huesos grandes del cuerpo y que produce las tres principales células de la sangre: Glóbulos blancos (que combaten las infecciones), glóbulos rojos (que transportan oxígeno) y plaquetas (que detienen las hemorragias y permiten que la sangre coagule).

Por razones que se desconocen, la médula ósea de un niño con leucemia produce glóbulos blancos que no maduran correctamente, pero que continúan reproduciéndose.

Las células sanas y normales se reproducen sólo cuando hay espacio suficiente para ellas. El cuerpo puede regular la producción de células enviando señales que indican cuándo ésta debe detenerse. En el caso de la leucemia, estas células no responden a dichas señales y se reproducen, independientemente del espacio disponible.

Estas células anormales se reproducen muy rápidamente y no funcionan como glóbulos blancos sanos, cuya tarea es combatir las infecciones. Cuando los glóbulos blancos inmaduros, llamados blastos, comienzan a desplazar a las células sanas de la médula ósea, el niño experimenta los síntomas de la leucemia (infecciones, anemia, sangrado). http://www.youtube.com/watch?v=F8-Gnu0fAcU&feature=player_embedded Vídeo sobre la leucemia.

Tipos de leucemia:

Por sus especiales características, las leucemias suelen clasificarse en función de:

1. la velocidad de progresión de la enfermedad (agudas y crónicas).

2. el tipo de célula sanguínea afectada (mieloides y linfoides).

3. la edad del paciente (infantiles y adultos).

En función de su velocidad de instauración, las leucemias se clasifican en agudas o crónicas.

En las leucemias agudas, las células sanguíneas anómalas son células muy inmaduras (blastos) y no pueden llevar a cabo sus funciones normales.

La cifra de blastos aumenta de forma rápida, el proceso empeora con rapidez y se producen múltiples síntomas. En las leucemias crónicas también se detecta la presencia de células blásticas, pero generalmente éstas suelen ser más maduras y pueden realizar algunas de sus funciones normales. Asimismo, el número de blastos aumenta con menor rapidez que en la leucemia aguda, por lo que la evolución de la enfermedad es más lenta y puede permanecer asintomática durante mucho tiempo.

La leucemia puede afectar uno de los dos tipos principales de glóbulos blancos: las células linfoides o las células mieloides. Cuando son las células linfoides las afectadas, el trastorno se denomina leucemia linfoide o linfoblástica. Si las células afectadas son las mieloides, la enfermedad se denomina leucemia mieloide.

La división entre niños/adolescentes y adultos es de gran relevancia ya que tiene implicaciones pronócticas y terapéuticas.

¿Cuáles son los síntomas de la leucemia?

Debido a que la leucemia es el cáncer del tejido que produce las células sanguíneas, los síntomas iniciales generalmente se relacionan con el funcionamiento irregular de la médula ósea.

Ésta es la responsable de almacenar y producir alrededor del 95 por ciento de las células sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas.

Cuando se presenta la leucemia, los glóbulos blancos anormales (blastos) comienzan a reproducirse muy rápidamente, desplazan a las demás células sanas y compiten con ellas por los nutrientes y el espacio.

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la leucemia. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente.

Los síntomas pueden incluir:

* Anemia La anemia se presenta cuando la médula no puede producir glóbulos rojos debido a la gran concentración de células en ella. Las características de un niño con anemia son su aspecto de cansancio, palidez y respiración acelerada para compensar la disminución de la capacidad de transporte de oxígeno. En un recuento sanguíneo, la cantidad de glóbulos rojos será inferior a lo normal.

* Sangrado y moretones Cuando la médula no puede producir plaquetas debido a la gran concentración de células que hay en ella, pueden presentarse sangrados o moretones con mayor facilidad. Las petequias son diminutos puntos rojos en la piel del niño con una cantidad insuficiente de plaquetas. Son pequeños vasos sanguíneos que han “goteado” o sangrado. En un recuento sanguíneo, la cantidad de plaquetas será inferior a lo normal. El término con que se denomina el bajo nivel de plaquetas es trombocitopenia.

* Infecciones recurrentes Si bien el recuento sanguíneo de un niño con leucemia puede arrojar una cantidad inusitadamente alta de glóbulos blancos, estos son inmaduros y no pueden combatir las infecciones. El niño puede haber tenido infecciones virales o bacteriales repetitivas en las dos semanas anteriores. Una persona con leucemia generalmente manifiesta los síntomas de una infección como por ejemplo, fiebre, goteo nasal y tos.

* Dolor en los huesos y las articulaciones Los dolores en los huesos y las articulaciones son otros síntomas comunes de la leucemia. Generalmente, este dolor es consecuencia de que la médula está superpoblada y “llena”.

* Dolor abdominal Los dolores abdominales también pueden ser un síntoma de la leucemia. Las células de la leucemia pueden acumularse en los riñones, el hígado y el bazo, y generar el agrandamiento de estos órganos. El dolor abdominal puede provocar que el niño pierda el apetito y peso.

* Inflamación en los ganglios linfáticos El niño también puede presentar inflamación en los ganglios linfáticos que se encuentran debajo de los brazos, la ingle, el pecho y el cuello. Los ganglios linfáticos son los responsables de filtrar la sangre. Las células de la leucemia pueden acumularse en los ganglios y provocar una inflamación.

* Dificultad para respirar (disnea) En los casos de ALL de células T, las células tienden a aglomerarse alrededor del timo. Esta masa de células en el centro del pecho puede causar dolor y dificultad para respirar (disnea). La sibilancia, la tos o el dolor al respirar requieren de atención médica inmediata. En los casos de ALL y AML, estos síntomas pueden manifestarse de forma repentina y en cuestión de días o semanas. En los casos de CML, estos síntomas se desarrollan lentamente durante meses o años.

Es importante comprender que los síntomas de la leucemia pueden parecerse a los de otros trastornos de la sangre o demás problemas médicos. Los síntomas mencionados son los más frecuentes; no obstante, no se incluyen todos los síntomas posibles. Cada niño puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la leucemia?

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la leucemia pueden incluir:

* Aspiración y biopsia de la médula ósea – Procedimiento que consiste en extraer médula por aspiración o con una aguja previa anestesia local. En la biopsia por aspiración, se retira una muestra de líquido de la médula ósea. En la biopsia con aguja, se retiran células (no líquido) de la médula ósea. A menudo se utilizan estos métodos en combinación.

* Recuento sanguíneo completo (complete blood count, CBC) – Medición del tamaño, la cantidad y la madurez de las diferentes células sanguíneas que se encuentran en un volumen de sangre específico.

* Análisis de sangre adicionales – Pueden incluir la química sanguínea, la evaluación de la función renal y hepática y estudios genéticos.

* Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT.) – Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas “rebanadas”) del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Un escáner CT muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo como por ejemplo, los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que las radiografías comunes.

* Resonancia magnética nuclear (RMN) – Procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

* Radiografía – Examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para generar imágenes de tejidos internos, huesos y órganos en una placa.

* Ecografía (también llamada sonografía) – Técnica de imágenes diagnósticas que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo en los distintos vasos.

* Biopsia del ganglio linfático.

* Punción raquídea (punción lumbar) – Procedimiento mediante el cual se coloca una aguja especial en la parte baja de la espalda, en el interior del conducto raquídeo (la zona que rodea a la médula espinal). Por medio de este procedimiento se puede medir la presión que existe en el conducto raquídeo y en el cerebro. También se puede extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) y enviarla al laboratorio para comprobar si existe una infección o algún otro tipo de problema. El líquido cefalorraquídeo es el líquido que baña el cerebro y la médula espinal de su hijo.

Tratamiento

El tratamiento de la leucemia es complejo: varía según el tipo de leucemia y no suele ser el mismo para todos los enfermos. En términos generales, la terapia se establece según las características específicas de las células leucémicas detectadas, teniendo también en cuenta la extensión de la enfermedad y aspectos como la edad y el estado general del enfermo.

Siempre que sea posible, un paciente afecto de leucemia debe ser atendido en un centro hospitalario que disponga de un Servicio de Hematología especializado en este tipo de enfermedades. Si no es factible, es aconsejable que el médico responsable del enfermo consulte la estrategia de tratamiento con un centro especializado.

La leucemia aguda requiere tratamiento inmediato, dado que el primer objetivo de la terapia es conseguir una remisión (ausencia de enfermedad detectable). Una vez alcanzada, suelen administrarse más ciclos de tratamiento para prevenir una eventual recaída. Las posibilidades de curación son elevadas aunque muy variables según el tipo de leucemia y la edad del paciente. Los pacientes afectados de leucemia crónica que se hallan asintomáticos pueden no requerir un tratamiento inmediato, pero deben someterse a controles periódicos para detectar un posible progreso de la enfermedad.

Un tratamiento adecuado ayuda a controlar el trastorno y sus síntomas, pero las posibilidades de una curación total con quimioterapia convencional son muy escasas.

Tipos de tratamiento

El tratamiento de una leucemia puede incluir:

• medicamentos o quimioterapia por vía intravenosa u oral

• quimioterapia por vía intratecal (medicamentos introducidos en la médula espinal con una aguja, en el área denominada espacio subaracnoide)

• radioterapia

• trasplante de médula ósea o de sangre de cordón umbilical

• terapia biológica

• medicamentos para prevenir y tratar náuseas y otros efectos secundarios del tratamiento.

• transfusiones sanguíneas (de glóbulos rojos o plaquetas)

• antibióticos, para prevenir y tratar infecciones

http://www.youtube.com/watch?v=XKRygNxNjQk&feature=player_embedded

Vídeo sobre la quimioterapia. http://www.fcarreras.org/es/tratamiento_1803

Para más información visita la web de la Fundación Josep Carreras.

¿Quieres informarte sobre la donación de médula ósea?

Hazlo a través de esta guía visual de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia.

http://www.youtube.com/watch?v=9Zxot4IL3LE&feature=player_embedded

La donación de sangre de cordón umbilical puede salvar muchas vidas y es un proceso relativamente sencillo. El problema radica en que no todas las maternidades están preparadas para ello.

A continuación os dejamos con la guía y el vídeo para que os informéis.

http://www.youtube.com/watch?v=zdRwIdUhnKg&feature=player_embedded

Causas y perspectivas de futuro

A pesar de todos los avances y la incesante investigación, todavía se ignoran las causas que provocan la leucemia. Se sabe que la incidencia es mayor en el sexo masculino que en el femenino, y en sujetos de raza blanca que en aquellos de raza negra.

Sin embargo, no se puede explicar aún de forma satisfactoria por qué ciertas personas contraen la enfermedad y otras no. A través del estudio de un elevado número de casos, se han llegado a establecer ciertos factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de este trastorno.

Por ejemplo, la exposición a grandes dosis de radiación de elevada energía como la que se produjo tras la explosión de bombas atómicas en Japón durante la II Guerra Mundial, o de accidentes en centrales nucleares aumenta el riesgo de padecer leucemia.

Por ello, en las centrales nucleares, existen estrictas normas de seguridad para proteger a los trabajadores y al público frente a la exposición de radiaciones nocivas.

Por contra, nunca se ha podido evidenciar correlación entre las radiaciones electromagnéticas (teléfonos móviles, antenas de telefonía, radio, o similares) y el desarrollo de las leucemias. Algunas características genéticas pueden aumentar el riesgo de padecer leucemia. Una de estas características es el Síndrome de Down.

Los niños nacidos con este síndrome son más susceptibles a padecer la enfermedad. Asimismo, la exposición a ciertos agentes químicos, como por ejemplo el benceno, durante largos períodos de tiempo puede constituir un factor de riesgo.

También los tratamientos utilizados para combatir otros tipos de cáncer pueden incrementar el riesgo del enfermo a sufrir leucemia. No obstante, este último factor representa un riesgo mínimo frente a los beneficios de la quimioterapia.

Los científicos han identificado un virus que parece aumentar el riesgo a contraer un tipo de leucemia muy infrecuente, si bien este virus no parece estar asociado con las formas comunes de la enfermedad.

En todo el mundo, los investigadores siguen estudiando virus y otros posibles factores de riesgo. Se espera que los resultados de estos estudios ayuden a elucidar y comprender las causas que provocan la leucemia, y por consiguiente a determinar las mejores formas de prevención y tratamiento.

La incesante investigación científica sobre la leucemia hace que se vayan descubriendo nuevas y mejores formas de tratamiento y que las oportunidades de curación sigan aumentando. A pesar de ello, es normal que tanto los pacientes como sus familiares muestren preocupación por el futuro.

En ocasiones se utilizan promedios de supervivencia y otro tipo de estadísticas para intentar elucidar si un determinado paciente podrá superar la enfermedad.

No obstante, es importante recordar que las estadísticas y los promedios están calculados sobre un gran número de casos y no pueden utilizarse para predecir la evolución de un paciente específico, ya que no existen dos enfermos iguales, y las respuestas a los tratamientos pueden variar enormemente de un paciente a otro.

Así los porcentajes pueden oscilar desde el 90% de las curaciones en determinados tipos de leucemia mieloblástica aguda (leucemia promielocítica) o en la leucemia linfoblástica aguda del niño, hasta menos del 20% en las leucemias que aparecen tras un síndrome o las fases de agudización de la leucemia mieloide crónica.

Es el médico a cargo del enfermo quien se halla en la mejor posición para opinar sobre el pronóstico, pero siempre teniendo en cuenta que incluso él mismo puede ignorar cuál será el desenlace final.

Es frecuente que os médicos hablen de supervivencia, o de remisión en lugar de curación, ya que aunque muchos pacientes leucémicos se curan, el trastorno puede reaparecer hasta 4 ó 5 años después de lograrse la remisión.

Luchemos para que la leucemia sea un día 100%curable y no perdamos a más niños/as.

Este es un documental tremendo que os invitamos a ver para concienciar sobre la donación de médula ósea y la investigación.

http://www.youtube.com/watch?v=fJxgYSwjMB0&feature=player_embedded

Por último recomendamos las siguientes películas.

http://www.youtube.com/watch?v=IzNAG14QAF4&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=Bg2gO-r2fd8&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=bEccg7LJg-4&feature=player_embedded

ARTISTAS UNIDOS CONTRA LA LEUCEMIA ¡PARTICIPA!

http://artistasunidoscontraleucemia.blogspot.com/

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