La importancia del Elogio en la crianza

Lugar del elogio en la crianza

La importancia del Elogio en la crianza

Se trata de una teoría que refuerza lo que especialistas en crianza venimos afirmando desde hace tiempo: a los niños hay que elogiarlos, festejar sus logros, alentar sus progresos.

¿Por qué esto es tan importante?

En la vorágine del día a día y conociendo las exigencias del mundo actual, es muy frecuente que los padres tiendan a centrar su atención en lo que los niños “hacen mal” y no tanto en sus logros.

Por ello caen en el error de criticar, corregir todo el tiempo o, lo que es lo mismo, no enfatizar lo que “hacen bien”. Ésta es la cuestión sobre la que gira la teoría del elogio: reivindicar el proceso y no sólo el resultado, alentar a los niños en cada paso para que vayan por más y rescatar cada actitud o acción que esté bien orientada.

Esto genera alrededor del niño un clima ameno y favorecedor del aprendizaje por un lado, y más aún, de seguridad y confianza en sí mismo, tan importante para su vida actual y futura.

Por su parte, la crítica constante trae otras consecuencias:

– Baja autoestima

– Poca confianza en sí mismo

– Mala relación con el aprendizaje, el error y el conocimiento

– Búsqueda sólo de buenos resultados, sin valoración al proceso

– Dificultades en sus relaciones sociales y afectivas

Por todo ello es importante elogiar a nuestros hijos, remarcar sus puntos fuertes, sus características positivas, resaltar sus logros. Cuanto más se aplique esta manera de acompañar el desarrollo de nuestros hijos, más natural y sencillo será el día a día.

Cuando los padres llegan al consultorio nos consultan porque están teniendo poblemos en la relación con su hijo, o hay alguna actitud de ellos que les preocupa o está dando problemas en su entorno: familia, escuela, otras redes sociales.

En ellas frecuentemente se escucha que no tienen nada positivo que decir del niño. Lo describen sólo según sus características negativas: caprichoso, “tremendo”, maleducado, malo y otros adjetivos “descalificativos”.

Esto genera consecuencias en su relación con esos niños, despertando más aún sus dificultades. Por ello se trata de vincularse con sus hijos desde otro lugar: aceptando sus características y colaborando para trabajar aquellos puntos negativos, pero NO relacionándose desde allí.

El objetivo de elogiar es aumentar conductas deseables. Cuanto más claro sea el elogio, mejor comprenderá el niño qué es lo que hace bien y será más probable que lo repita, ya que todos los niños buscan satisfacer a sus padres y adultos de referencia.

¿Qué es elogiar?

Elogiar es resaltar positivamente una actitud, una acción por diferentes medios. La palabra y la expresión afectiva son los principales: abrazos, besos y otras manifestaciones físicas de amor acompañadas por palabras de aliento son las más eficaces y hace de la crianza y del día a día un entorno más saludable y disfrutable.

Lic. Marisa Russomando, Psicóloga (MN) 23189

www.marisarussomando.com.ar

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Directora de Espacio La Cigüeña.

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